La industria global de smartphones enfrenta desde 2025 y lo que va de 2026 un aumento sostenido en los precios de la memoria, que ya empieza a notarse en Latinoamérica y podría traducirse en teléfonos más caros y menos stock en Chile durante 2026. Analistas del mercado de semiconductores señalan que la presión viene principalmente de la demanda de centros de datos y soluciones de inteligencia artificial.

Los números clave son claros: los chips de memoria DRAM, que es la memoria principal o RAM para ejecutar aplicaciones, subieron hasta 30%; el almacenamiento NAND, la memoria flash donde se guardan fotos y apps, se elevó entre 5-10%. En conjunto, la memoria ha acumulado subidas superiores al 40% en el último año. Eso ha llevado a estimaciones que sitúan el aumento en los costos de fabricación de smartphones entre 8-15% para 2026, por el encarecimiento de memoria y otros componentes críticos.

¿Por qué pasa esto? Gran parte de la producción de semiconductores se está redirigiendo hacia memorias especializadas para inteligencia artificial, como HBM, que es la memoria de alto ancho de banda usada en servidores. Esa reasignación reduce la oferta disponible de DRAM y NAND para dispositivos de consumo, y cuando la oferta baja y la demanda sube, los precios suben, tal como ocurre con la gasolina cuando hay menos surtidores y mucha demanda.

En la práctica, en Latinoamérica y Chile ya se ven efectos: inventarios más ajustados y ajustes de precio en modelos de gama media. Los teléfonos con 4 GB a 8 GB de RAM, muy comunes en el segmento masivo, son los más expuestos porque la memoria representa una porción creciente del Bill of Materials, la lista de materiales del equipo. Si la memoria sube mucho, los fabricantes y distribuidores deben decidir entre absorber parte del costo, reducir márgenes, o trasmitirlo al precio final.

Desde el comercio y la importación local se observa que las cadenas están priorizando stock de modelos premium y de mayor margen, mientras que las opciones más baratas podrían tardar más en reponerse. No todos los datos son públicos o uniformes, por lo que la situación puede variar por marca y por país dentro de la región.

¿Qué puede hacer un comprador en Chile? Si necesitas cambiar de teléfono ahora, conviene comparar precios en tiendas oficiales y aprovechar garantías, porque los precios podrían subir. Si puedes esperar, vigila eventos de descuento como Cyber Day, y considera modelos reacondicionados o de generación anterior, que suelen mantener buena relación precio-rendimiento. Al evaluar un equipo, piensa en la combinación RAM/almacenamiento y en la eficiencia del procesador, no solo en los gigabytes, porque a veces un chip más eficiente rinde igual con menos RAM.

Mirando hacia adelante, hay dos caminos: que la industria aumente su capacidad de producción de memoria para consumo, lo que demoraría meses o años; o que la demanda de memoria para inteligencia artificial siga priorizándose, manteniendo la presión sobre los precios. Para Chile, el resultado más probable en 2026 es una mezcla de precios ligeramente más altos en la gama media y menos disponibilidad de las configuraciones más económicas, mientras los fabricantes y distribuidores ajustan inventarios y estrategias de lanzamiento.