El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, afirmó este martes en Teherán que existe una "oportunidad histórica" para cerrar un acuerdo nuclear con Estados Unidos y que Irán hará "todo lo necesario" para lograrlo en el menor tiempo posible. Araqchi dijo que las próximas rondas, aún sin fecha confirmada, se basarán en entendimientos previos.

Araqchi reiteró que la República Islámica "bajo ninguna circunstancia desarrollará un arma nuclear", pero defendió el derecho de Irán a aprovechar la tecnología nuclear con fines pacíficos. Según el canciller, el acuerdo es alcanzable "si se prioriza la diplomacia" y aseguró que su país acudirá a las conversaciones con "determinación".

El vicecanciller Majid Tajt-Ravanchi, subrayó que Teherán irá a Ginebra "con sinceridad y buena voluntad" y precisó que las conversaciones se centran únicamente en el programa nuclear, sin incluir el desarrollo balístico. Tajt-Ravanchi advirtió sobre los riesgos de una acción militar estadounidense, y dijo que "si hay una agresión contra Irán, responderemos conforme a nuestro plan defensivo", alertando sobre la posibilidad de una escalada regional.

Desde Washington la administración del presidente Donald Trump ha insistido en que su primera opción es la diplomacia, aunque ha mantenido una postura de presión contra Teherán. En semanas recientes, la Casa Blanca presentó iniciativas como la llamada "Junta de Paz", que, según la administración, busca intervenir en focos de conflicto y advertir sobre consecuencias si no se llega a un acuerdo.

Los mercados ya han reaccionado a la tensión. Como informó este medio, Wall Street cerró en rojo y el precio del petróleo subió, movimientos que generan inquietud entre inversionistas chilenos por el impacto en activos y en la inflación importada, especialmente en los precios de combustibles.

¿Por qué importa esto para Chile y América Latina? Un acuerdo reduciría la prima de riesgo en los mercados energéticos y podría contener incrementos abruptos del petróleo, lo que tendría un efecto positivo sobre la inflación y los costos logísticos que afectan a las exportaciones chilenas. En términos geopolíticos, una solución diplomática fortalecería señales a favor de la resolución negociada de crisis en un mundo más multipolar, mientras que una escalada militar podría elevar la incertidumbre global y los precios de materias primas.

Las conversaciones siguen sin fecha, y el resultado dependerá tanto de la voluntad política en Teherán como de la respuesta de Washington y sus aliados. Si la diplomacia avanza, los mercados podrían relajarse; si fracasa, la región y la economía chilena enfrentarán mayor volatilidad y riesgos indirectos provenientes de una posible escalada en Medio Oriente.