El Ministerio Secretaría General de la Presidencia, Segpres, presentó ayer en el Auditorio de Corfo la Maleta de Herramientas 3PE, elaborada junto al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD. La actividad reunió a más de cien personas, entre autoridades, representantes de organizaciones internacionales, miembros de la sociedad civil y equipos de participación de diversos ministerios y servicios públicos.

La iniciativa entrega orientaciones prácticas para que los ministerios y servicios incorporen procesos participativos en etapas previas al envío de iniciativas al Congreso. El subsecretario de la Secretaría General de la Presidencia, Nicolás Facuse, encabezó la presentación acompañado por el subsecretario de la Secretaría General de Gobierno, Erwin Díaz. También participaron Daniela López, directora del Observatorio de Participación Ciudadana y No Discriminación, y Javier Azócar, director de la Oficina Nacional en Chile de la Organización de Estados Iberoamericanos, OEI.

Según el subsecretario Facuse, la intención es que esto se instale como una política de Estado. "Nos interesa que esta sea una política de Estado y que el fortalecimiento de la sociedad civil en el proceso prelegislativo se proyecte", dijo. Facuse agregó que el material será compartido con futuras autoridades para consolidar un Estado más cercano a la ciudadanía.

En el gobierno actual, la participación ciudadana ha ganado presencia. El subsecretario Díaz recordó que, según su contabilización, solo en 2025 se realizaron 1.400 consultas ciudadanas con más de 254.000 participantes. Esa experiencia sirvió como insumo para la Maleta 3PE, cuyo foco es estandarizar métodos, criterios de inclusión y formas de sistematizar resultados antes de redactar proyectos de ley.

Históricamente, la elaboración de leyes en Chile se ha concentrado en equipos técnicos y en negociaciones dentro del Ejecutivo. Incorporar pasos formales de participación antes del envío al Congreso representa un cambio en la práctica institucional, aunque no es inédito en la región. Para los ciudadanos, la promesa es mayor vinculación entre problemas locales y soluciones normativas, y una mayor transparencia del proceso público.

Quienes ganan con esta herramienta son la sociedad civil organizada y los ministerios que buscan legitimidad y mejores antecedentes técnicos para sus propuestas. Los ministerios recibirán apoyo metodológico, pero también enfrentarán la necesidad de más recursos y tiempos para ejecutar procesos participativos. Los actores políticos que privilegian velocidad legislativa podrían ver esto como una traba al ritmo de tramitación.

En ese marco, la presentación ocurre mientras la Segpres impulsa otras propuestas para ampliar la participación política, como la idea de bajar a 0,3% el umbral de firmas para constituir partidos en algunas regiones, lo que busca facilitar la incorporación de nuevas fuerzas políticas al sistema.

La efectividad de la Maleta 3PE dependerá de su adopción real por parte de ministerios, de la capacitación de equipos y de recursos asignados. Los próximos pasos son la entrega formal del material a las carteras y su difusión entre equipos técnicos. Si se aplica con estándares claros, puede acercar la producción normativa a las demandas ciudadanas; si queda en una guía de referencia, el impacto será limitado.