Reintegración del sistema tributario que propone Kast implica una menor recaudación fiscal de US$700 a US$800 millones La otra medida de reducir la tasa de impuesto a las empresas del 27% al 23% en cuatro años, significaría una merma en torno a US$1.800 millones en régimen. Una de las propuestas que incorporó el gobierno del Presidente José Antonio Kast en su plan económico es la reintegración del sistema tributario.
Desde la reforma de 2014 bajo el gobierno de Michelle Bachelet, Chile pasó de un sistema impositivo integrado a uno semiintegrado. En la práctica, implica que las empresas paguen un impuesto de Primera Categoría de 27%, pero al momento de retirar utilidades, los dueños solo pueden utilizar solo una parte (65%) de ese tributo como crédito contra sus impuestos personales, debiendo “restituir” o pagar el resto.
Lo que se busca ahora es retrotraer ese cambio, para que de nuevo el pago de primera categoría que hacen las empresas, pueda imputarse en un 100% a los impuestos personales de sus dueños. Ante esta modificación los expertos se dividen, puesto que para algunos sería volver a complejizar el sistema, ya que nuevamente se debe ajustar toda la estructura, mientras que otros lo consideran el esquema óptimo.
Pero más allá de esas apreciaciones, el volver a integrar el sistema impositivo tiene efectos en la recaudación fiscal. De acuerdo a estimaciones que realizó el socio del área legal y de impuestos de KPMG en Chile, Alberto Cuevas, “el costo fiscal de la integración podría significar unos US$700 millones”.
Por su parte, otro aproximado lo entrega el exdirector de Presupuestos, Matías Acevedo, quien señala que en “base al proyecto de ley de modernización tributaria del segundo gobierno de Sebastián Piñera, el costo sería del orden de US$800 millones”. Claudio Bustos, abogado tributario y socio de Bustos Tax & Legal, apoya la idea de reintegrar el sistema: “Los especialistas tributarios y quienes trabajamos en temas tributarios, así como los propios contribuyentes, hemos podido percibir que funcionar con un sistema parcialmente integrado hace que todo el cumplimiento tributario sea mucho más complejo y mucho más burocrático”.

