La reina Camila de Inglaterra recibió este lunes en Clarence House, su residencia oficial en Londres, a la francesa Gisèle Pelicot, autora de las memorias en las que relata años de abusos. El encuentro duró cerca de 30 minutos y, según fuentes oficiales, Camila dijo que el libro la dejó "sin palabras" tras leer la traducción al inglés en los últimos dos días.
Pelicot, de 73 años, presentó la obra titulada "Un himno a la vida" en una gira por el Reino Unido que incluyó un acto en el Royal Festival Hall de Londres, donde actrices como Kate Winslet, Kristin Scott Thomas y Juliet Stevenson leyeron fragmentos. La autora decidió renunciar al anonimato durante el juicio que se celebró en Aviñón, Francia, y desde entonces ha buscado visibilizar a las víctimas de violencia sexual y reclamar dignidad en el trato judicial y social.
En el proceso de Aviñón, el exmarido de Pelicot, Dominique Pelicot, fue condenado a 20 años de prisión, y otros hombres fueron hallados culpables por delitos relacionados con las agresiones. La propia autora relató que, además de su esposo, alrededor de 50 hombres participaron en los abusos, información que fue clave en la causa que terminó en diciembre de 2024.
El gesto de la reina Camila, esposa del rey Carlos III del Reino Unido, supone un respaldo público de alto perfil que reafirma la atención sobre casos de violencia sexual. La monarquía, aunque no interviene en procesos judiciales, puede amplificar discursos y dar visibilidad mediática a supervivientes, algo que Pelicot ha buscado desde que reveló su historia.
Para el público chileno, la intervención de figuras públicas en estos temas tiene resonancia: en Chile las demandas por mejores procedimientos judiciales y trato digno a las víctimas han sido centrales en debates legislativos y sociales. La conversación internacional sobre empoderar a víctimas y mejorar sanciones penales puede influir en prácticas y cobertura mediática en países como el nuestro.
Pelicot continuará con presentaciones y entrevistas en Reino Unido mientras su libro sigue generando eco en medios y salas de justicia. El reconocimiento público de la reina deja abierta la posibilidad de que la causa mantenga su presencia en la agenda pública y que se mantenga el foco en la reparación y apoyo a las sobrevivientes.