El 10 de marzo de 2026 The Hollywood Reporter publicó la primera entrevista que Harvey Weinstein dio desde su encierro en la cárcel de Isla Rikers, en Nueva York, donde el exproductor aseguró que es inocente y dijo que demostrará su inocencia. La conversación fue realizada a finales de enero por Maer Roshan, editor jefe del medio estadounidense.
Weinstein, condenado años atrás por agresión sexual, violación y conducta sexual inconveniente, fue una figura central en la industria cinematográfica a través de productoras como Miramax y The Weinstein Company, responsables de títulos como Pulp Fiction y El discurso del rey. Esas condenas y las denuncias públicas contra él fueron un detonante del movimiento #MeToo, que desde finales de 2017 visibilizó abusos en Hollywood y tuvo resonancia en otros países.
En la entrevista, Roshan reconstruye episodios previos a las condenas que, según el editor, muestran actitudes agresivas y arrogantes del exproductor hacia empleados. Weinstein describió su rutina carcelaria como extremadamente limitada: "lo paso casi todo en mi celda", dijo, y añadió que sale solo media hora en silla de ruedas para tomar aire. Según sus palabras, tiene contacto solo con los guardias y permanece aislado gran parte del día.
Consultado sobre la vigilancia y su traslado, Weinstein afirmó que la "oficina del fiscal del distrito" le ha dicho que debe quedarse en Rikers por tener un juicio próximo y que lo han vigilado durante 19 meses. Sobre el movimiento #MeToo y las acusaciones en su contra, el exproductor calificó la situación como una injusticia y sostuvo, en sus palabras, "No agredí a nadie" y "Se demostrará mi inocencia. Eso lo prometo".
El reportaje presenta la versión del condenado desde la cárcel y la memoria del periodista sobre encuentros anteriores. No ofrece nuevas pruebas judiciales, y la fiscalía de Nueva York no es citada con una réplica directa en la pieza de Roshan. La situación procesal y las apelaciones siguen siendo asuntos pendientes en el sistema judicial de Estados Unidos.
Más allá del nombre y el pasado cinematográfico, el caso mantiene un componente social: #MeToo influenció discusiones públicas y reformas en ámbitos laborales y judiciales, también en Chile y en la región, donde víctimas y organizaciones han impulsado denuncias y cambios culturales. Mientras tanto, la imagen pública de Weinstein permanece marcada por las condenas, su estado de salud y el aislamiento que él mismo relata desde Rikers.
