La televisora mexicana anunció la suspensión temporal de Gonzalo “N”, actor señalado por la actriz y conductora Daniela Berriel como cómplice en una agresión sexual que ella denuncia ocurrió en Acapulco el 14 de marzo de 2020.
En un comunicado, Televisa dijo haber escuchado la acusación divulgada por Berriel en redes sociales, misma que, dijo la empresa citando a las autoridades, tras una detención fue validada por la Fiscalía General del Estado de Guerrero y por un juez local. La compañía agregó que suspendería temporalmente las grabaciones del actor en la telenovela ¿Qué le pasa a mi familia?, producida por Juan Osorio, y expresó su “solidaridad y acompañamiento para todas las mujeres hoy, #8M, y todos los días”.
La Fiscalía General del Estado de Guerrero es la entidad estatal encargada de investigar y perseguir delitos en ese estado de México, función similar a la del Ministerio Público en Chile. El uso de la letra N en el nombre del actor responde a prácticas legales mexicanas para proteger la identidad de personas investigadas.
Berriel relató en un video de cerca de diez minutos que tras salidas previas con Gonzalo “N”, aceptó un viaje a Acapulco donde también estuvieron Eduardo “O”, la novia de éste, y familiares. Según su testimonio, en una cena quedaron ella, Gonzalo y Eduardo, y la conversación derivó a la alusión de tríos sexuales. Berriel dijo sentirse incómoda y que estaba bajo efectos del alcohol. En el comunicado de Televisa se menciona que la empresa actúa para “conocer a fondo lo sucedido”, sin entregar más precisiones sobre el proceso interno ni sobre plazos.
Gonzalo “N” forma parte del reparto de producciones previas de Televisa, como Antes muerta que Lichita, Enamorándome de Ramón y Despertar contigo. La suspensión es una medida administrativa precautoria, no una condena; la Fiscalía local y el juez, según la televisora, han intervenido en alguna etapa de la investigación, pero la información pública disponible no detalla formalmente cargos presentados ni el estado procesal exacto.
Este episodio se inscribe en una serie de denuncias públicas en México y América Latina que han tensionado a la industria del entretenimiento sobre cómo responder ante la violencia sexual. En México, casos como el de Nath Campos, creadora de contenido que denunció una agresión, reavivaron debates sobre protocolos de actuación. En Chile, la discusión sobre mecanismos de denuncia, protección a las víctimas y protocolos en set de grabación también ha avanzado en los últimos años, aunque persisten críticas sobre la revictimización y la falta de canales independientes.
La decisión de Televisa llega además en la jornada del 8 de marzo, día internacional de la mujer, circunstancia que la empresa citó en su comunicado. Para las víctimas y para la industria, la suspensión es un primer gesto público, cuyo alcance dependerrá de las siguientes actuaciones judiciales y de si las productoras implementan medidas internas claras, transparentes y con garantía de derechos para las denunciantes.
Quedan preguntas abiertas: cómo seguirá la investigación en Guerrero, si la Fiscalía presentará cargos formales, y qué protocolos aplicará Televisa para evitar la revictimización y proteger a trabajadores y trabajadoras en sus producciones. Con los datos disponibles, no es posible afirmar más sobre el resultado legal del caso.
