Una investigación de The New York Times encontró que Uber permitió que personas con condenas por delitos graves, como abuso infantil, acecho y agresión, siguieran manejando siempre que sus sentencias tuvieran más de siete años. El reportaje además señala que entre 2017 y 2022 la plataforma recibió, en promedio, un reporte de agresión sexual o conducta sexual inapropiada cada ocho minutos.

Según el informe, Uber mantiene prohibiciones explícitas para condenas por asesinato, terrorismo, agresión sexual y secuestro, pero en 22 estados de Estados Unidos aprobó a conductores con otras condenas graves si el delito era anterior al llamado corte de siete años. El texto incluye además casos concretos, como la detención en Texas de un conductor acusado de agresión sexual, tras lo cual la agencia estadounidense de inmigración ICE, que vigila el cumplimiento de leyes migratorias, emitió una orden de detención. En el material también se acusa a la compañía de demorar la suspensión de conductores tras denuncias de pasajeros.

Qué es una verificación de antecedentes, y dónde falló, explicado simple, como si fuera la revisión técnica de un auto: una verificación de antecedentes es la revisión de bases de datos judiciales para ver condenas o procesos pendientes. El llamado corte a siete años equivale a mirar solo los últimos siete años del “historial” y dejar fuera lo anterior. El informe sugiere que ese filtro y la respuesta lenta a las denuncias permitieron que personas con antecedentes serios siguieran prestando servicio.

Qué significa esto para quienes usan apps de transporte en Chile. Si viajas en Uber, Cabify, Beat u otra app, el riesgo no es solo teórico: la investigación muestra que las políticas internas de las plataformas y la calidad de las verificaciones determinan la seguridad. En Chile, donde estas apps compiten con taxis tradicionales y servicios de transporte, los usuarios deberían exigir claridad sobre cómo se revisan y vuelven a revisar los antecedentes, y qué pasa cuando llega una denuncia.

Qué pueden y deberían hacer autoridades y empresas en Chile. Para reducir el riesgo se puede exigir: chequear el certificado de antecedentes del Registro Civil para conductores que transportan pasajeros, auditorías externas de las plataformas, revisiones periódicas y no solo al inicio, compartir listados de conductores inhabilitados entre empresas, y mecanismos rápidos de suspensión mientras se investiga una denuncia. Además, las apps deben facilitar informes claros al usuario y botones de emergencia dentro de la aplicación.

Recomendaciones prácticas para usuarios. Revisa calificaciones y comentarios del conductor antes de subirte, comparte tu viaje con alguien, usa botones de emergencia en la app o el teléfono, y reporta cualquier conducta sospechosa de inmediato. Una verificación de antecedentes es solo una parte de la seguridad; la respuesta a denuncias y la transparencia son igual de importantes.

Perspectiva. El reportaje del New York Times podría presionar a Uber a endurecer sus políticas y modelos de verificación en EE. UU. y en otros mercados. En Chile, esto abre la discusión sobre si las exigencias regulatorias actuales son suficientes para proteger a los pasajeros, o si se requiere una norma más clara que obligue a verificaciones regulares y protocolos de respuesta más rápidos. La conversación pública ya no es solo sobre movilidad, es sobre seguridad pública y responsabilidad de las plataformas.