Un contenedor revisado en el puerto de San Antonio por la Aduana regional dejó al descubierto un cargamento con perfumes, cosméticos y dispositivos electrónicos que, según los fiscalizadores, presuntamente infringían la ley de propiedad intelectual e industrial.

La carga fue seleccionada tras un análisis de riesgo porque en la declaración aparecían perfumes de alto valor comercial en versiones originales. Al abrir el contenedor, los fiscalizadores comprobaron que muchos artículos eran imitaciones. En total se incautaron 21.432 productos: 8.712 perfumes que imitaban marcas como Carolina Herrera, Christian Dior, Dolce & Gabbana, Prada, Ralph Lauren, Valentino, Moschino y Paco Rabanne; 8.640 productos de maquillaje; y 4.080 dispositivos electrónicos de gama alta. El avalúo informado por Aduanas supera los $510 millones (pesos chilenos).

La directora nacional de Aduanas, Alejandra Arriaza, señaló que la detección se logró gracias al trabajo de inteligencia, perfiles de riesgo y el uso de tecnología no invasiva. Arriaza añadió que, a nivel nacional durante 2025, Aduanas incautó más de 9 millones de productos falsificados y cerca de 4 millones de artículos que podrían afectar la salud de la ciudadanía. En el mismo periodo, la Aduana de San Antonio retuvo más de 7 millones de productos falsificados y 1,7 millones de artículos vinculados a riesgos sanitarios.

Aduanas advirtió además el riesgo sanitario asociado a cosméticos y a electrónicos falsificados, y estimó que de haber llegado al comercio informal el valor de la mercancía podría haberse duplicado o triplicado. Los canales habituales para este tipo de mercadería en Chile, según el propio servicio y fuentes del sector, incluyen venta en la vía pública y ferias, reventa en locales no regulados, y comercialización a través de redes sociales y plataformas de compraventa.

Actualmente la mercancía permanece incautada y a disposición de la Aduana regional y de las entidades competentes para los trámites administrativos y legales correspondientes, incluida la determinación formal de la infracción a la normativa sobre propiedad intelectual y propiedad industrial. La autoridad reiteró el llamado a desconfiar de ofertas con precios muy por debajo del mercado, por falta de certificación y por el potencial riesgo para la salud.