El ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, inspeccionó esta mañana la etapa final de las obras de emergencia en el muro de protección costera Bellavista, en Iquique, a cargo de la Dirección de Obras Portuarias, con el objetivo de restituir la seguridad y recuperar espacio público para la comunidad. La intervención respondió a los daños provocados por marejadas y un sismo a fines de 2024 y, según el proyecto, contempló la demolición de la estructura existente y la construcción de un nuevo muro de hormigón armado. La inversión fue de $3.015 millones, y se definió el retranqueo de la obra en 15 metros hacia el interior, permitiendo reducir la exposición al oleaje y fortalecer la sostenibilidad de la infraestructura. Con la intervención se recuperaron cerca de 800 m² de playa, se restableció la continuidad de la Ruta 1 y del paseo peatonal, mejorando así la conectividad y uso seguro del borde costero. El antiguo muro, construido en la década de 1960, presentaba inestabilidad estructural por rellenos no controlados y por la acción sostenida del oleaje, problemas que se agravaron con los efectos del cambio climático. Aunque se realizaron refuerzos en 2018 y 2021, el deterioro continuó hasta convertirse en situación crítica a fines de 2024, cuando un sismo y marejadas extremas aceleraron las intervenciones. La obra, ejecutada por la Dirección de Obras Portuarias, se enmarca en el rol del Ministerio de Obras Públicas de resguardar infraestructura estratégica y garantizar la continuidad de servicios urbanos ante eventos climáticos cada vez más exigentes. En su estado actual, la intervención continúa hacia la entrega formal de la obra y el monitoreo de su desempeño para preservar la conectividad y la seguridad del borde costero de Iquique.