El rostro de cualquier persona puede aparecer en imágenes falsas, sus datos personales circulan sin que lo sepa y un algoritmo puede discriminarla sin dar explicaciones. Frente a eso, Ricardo Lorenzetti, exjuez y expresidente de la Corte Suprema de Justicia de Argentina, tiene un mensaje claro: no hay que esperar nuevas leyes para defenderse. Las herramientas jurídicas ya existen.
Lorenzetti lo desarrolla en el último episodio de su podcast, titulado "Tus derechos frente a la inteligencia artificial" y disponible en Spotify e Infobae. El punto de partida es una paradoja histórica: durante el siglo XX, la preocupación de juristas y ciudadanos era frenar al Estado que acumulaba información sobre las personas. Hoy ocurre exactamente lo contrario. "Ahora estamos dando más datos que nunca, es decir, pasamos al polo opuesto", señaló Lorenzetti, según informó Infobae. La identificación facial, el celular y la actividad cotidiana en internet construyen perfiles detallados que circulan por bases de datos públicas y privadas. "Ponemos la cara y nuestra cara, con todos nuestros datos asociados, está circulando por todas las bases de datos", añadió.
Lo que cambia con la IA (inteligencia artificial) no es solo la cantidad de información disponible, sino la velocidad con que puede organizarse para un objetivo específico. Un sistema de IA puede reconstruir en segundos el perfil ideológico de una persona, sus preferencias o aspectos concretos de su comportamiento privado. Esa capacidad convierte información aparentemente inofensiva en una herramienta para influir o dañar.
El riesgo más concreto es la manipulación de imagen. Cualquier persona puede convertirse en víctima de una suplantación de identidad digital: fotos o videos falsos que la muestran en situaciones que nunca ocurrieron. "Podemos aparecer desnudos, podemos aparecer sentados o almorzando con personas con las cuales no deberíamos estar", advirtió el jurista. El problema ya no es solo que alguien tenga información sobre uno, sino que pueda fabricarla.
Como referencia internacional, Lorenzetti menciona el caso de Dinamarca, donde se impulsó una legislación que reconoce el rostro, la voz y el cuerpo de los ciudadanos como propiedad intelectual protegida frente al uso no autorizado de la IA. Es uno de los marcos legales más avanzados del mundo en esa dirección. El episodio completo, en el que el jurista repasa las respuestas jurídicas disponibles en el derecho argentino hoy, está accesible en Spotify.