En la comuna de La Reina, ubicada en la Región Metropolitana, el Gobierno junto a las asociaciones de municipalidades AMUCH, ACHM y AMUR y actores del sistema eléctrico lanzaron la campaña preventiva Empecemos por casa para disminuir los cortes de suministro que afectan a miles de hogares cada invierno. La iniciativa se centra en la prevención, la detección temprana de riesgos y la preparación ante eventos climáticos, en un contexto donde se proyecta un invierno particularmente exigente para el sistema eléctrico.
La campaña se enmarca en que hasta un 30 por ciento de los cortes registrados durante 2025 estuvieron asociados a árboles o ramas en contacto con el tendido eléctrico, una causal que podría evitarse con podas y vigilancia. El lanzamiento reunió a la ministra de Energía, Ximena Rincón, al alcalde de La Reina y presidente de AMUCH, José Manuel Palacios, al alcalde de Zapallar y presidente de ACHM, Gustavo Alessandri, representantes de AMUR y de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC).
“Evitar los cortes de luz en invierno no depende de un solo actor. Es una tarea compartida entre empresas, municipios y ciudadanía”, afirmó la ministra de Energía. “Un porcentaje importante de los cortes se puede evitar. Aquí hay una responsabilidad compartida: el Estado, las empresas y también los vecinos, quienes son los que realmente pueden avisar a su municipalidad en caso de emergencia”, agregó Palacios. “Los municipios hemos hecho nuestro trabajo y lo haremos a nuestra máxima capacidad, pero necesitamos que la comunidad se involucre. La prevención parte por casa”, añadió Alessandri, subrayando que cuando hablamos de cortes de luz, no es solo un tema técnico, sino de calidad de vida.
Las autoridades llamaron a la ciudadanía a realizar podas preventivas en sus domicilios, reportar situaciones de riesgo y prepararse ante contingencias, especialmente en hogares con personas electrodependientes. La campaña busca, además, fortalecer la detección temprana de riesgos y la coordinación entre municipios, empresas y servicios públicos ante eventos climáticos severos, en un marco de seguridad energética que cobra relevancia para Chile dentro de una región cada vez más integrada por redes eléctricas interconectadas y acuerdos multilaterales para asegurar la continuidad del suministro.