Los estudios médicos realizados en Manchester confirmaron que la molestia en el sóleo de Lisandro Martínez, defensor argentino del Manchester United, es menos grave de lo esperado; por eso quedó fuera del equipo para el partido contra Everton en Inglaterra, pero el cuerpo técnico espera que pueda reincorporarse a los entrenamientos durante la semana.
La ausencia de Martínez ya pesa en los números del club. Manchester United ganó 7 de los 18 partidos sin él, mientras que con el argentino como titular el equipo sumó 5 victorias en 9 encuentros. Además, el club logró tres partidos con valla invicta cuando Martínez estuvo en cancha, frente a una sola sin su presencia, un dato que explica el cuidado del cuerpo técnico.
La incertidumbre sobre su estado venía del historial reciente. Lisandro Martínez, de 28 años, se recuperó de una cirugía de ligamento cruzado anterior en febrero y recién volvió a la competencia oficial en noviembre, en la victoria ante Crystal Palace. Michael Carrick, técnico del Manchester United, optó por reservarlo para evitar recaídas y priorizar su continuidad en la temporada.
El escenario para la selección argentina también se complica por otros lesionados. Juan Foyth, defensor argentino, sufrió una rotura del tendón de Aquiles y quedó descartado incluso para el Mundial de 2026. Giovani Lo Celso, mediocampista argentino, se recupera de una lesión miotendinosa en el muslo derecho y su regreso se proyecta para finales de marzo o principios de abril, por lo que no estará en la Finalissima. Nicolás Tagliafico, lateral izquierdo argentino, arrastra un esguince de tobillo desde enero y todavía no tiene fecha clara de retorno; como alternativa en el lateral el cuerpo técnico observaba a Julio Soler, quien según la información disponible tampoco está disponible por una lesión en el Bournemouth. En el mediocampo, Leandro Paredes, mediocampista argentino, sufrió un esguince de tobillo derecho que lo dejó fuera del clásico Boca-Racing.
Tácticamente, la posible baja de Martínez obliga a reconfigurar la defensa. Su recuperación temprana fue clave en la estabilidad defensiva del United y en la Selección Argentina su baja obliga a buscar un central que combine salida limpia y control posicional. Carrick y el cuerpo médico priorizan la prevención de recaídas, por lo que la vuelta a la competencia será gradual y supervisada.
La expectativa del club es que Martínez esté disponible para el partido del domingo 1 de marzo en Old Trafford contra Crystal Palace, y por ahora su presencia no corre peligro para la Finalissima, el duelo entre Argentina y España que se jugará el 27 de marzo en Doha, Qatar. La evolución en los próximos días marcará si el defensor retoma ritmo de entrenamiento con el plantel o si el cuerpo técnico decide un plan más conservador de cara a compromisos internacionales y la segunda parte de la temporada.