Frutillar, Chile, fue escenario del SalmonChile Summit 2026, donde Patricio Melero, presidente de SalmonChile, cerró los paneles junto a ministros, autoridades, líderes empresariales y el Presidente de la República. El evento, que giró en torno al lema certezas para un crecimiento sostenible, buscó delinear una ruta común ante un sector clave para la economía regional sur austral.

En su intervención, Melero pidió regulaciones que sean eficientes, equilibradas e inteligentes, y que, siendo exigentes y acordes al contexto, sirvan para elevar los estándares sin ahogar el desarrollo de la actividad. Requerimos y necesitamos de regulaciones eficientes, equilibradas e inteligentes, las que, siendo exigentes y acorde con el contexto actual, estén puestas al servicio de promover los estándares de esta actividad, pero no de ahogarla u obstaculizar su desarrollo, afirmó el líder gremial.

El dirigente destacó la relevancia productiva del sector para el sur, incluso cuando su operación territorial es limitada. Pocas industrias tienen el potencial de poder generar impacto en ingresos, oportunidades laborales y valor durante todo el año, en tan solo 4 mil hectáreas, equivalente a 0,004% del extenso territorio marítimo nacional. Y pese a lo reducido de la operación, dijo, es una actividad que llega a miles de comunidades y genera una cadena de valor, identidad y orgullo que se proyecta desde el sur hacia el resto del país y el mundo.

Melero subrayó el aporte de la salmonicultura al desarrollo territorial, señalando que la industria genera más de 86.000 empleos directos e indirectos y que debe ser un socio estratégico del Estado para cerrar brechas regionales y sociales. Debemos seguir contribuyendo a cerrar las brechas de desigualdades territoriales y sociales en aquellos lugares donde tenemos un especial compromiso, concluyó. En ese marco, el gremio busca un marco regulatorio que combine seguridad, medio ambiente y competitividad, para que el sur mantenga su peso en la economía y la sociedad chilena, sin forzar frenos innecesarios a la actividad.

Contextualizando el escenario, este debate forma parte de una larga historia de tensiones y acuerdos sobre la salmonicultura en el sur de Chile. La alza de regulaciones, costos y permisos ha sido tema recurrente en la última década, con impactos directos en inversiones y en la dinámica de comunidades dependientes de la industria. El SalmonChile Summit 2026 dejó claro que, para avanzar, se requieren reglas claras, previsibles y acordes al potencial de crecimiento sostenible que la actividad ha mostrado históricamente.