Kast sigue la emergencia por lluvias desde La Moneda y no va a terreno

El Presidente evitó ir a terreno tras el aluvión de Las Condes, mientras alcaldes como Sichel piden al gobierno un vocero oficial para emergencias.

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El Presidente José Antonio Kast ha seguido desde La Moneda la emergencia que comenzó con el aluvión del jueves 8 de octubre en San Carlos de Apoquindo, Las Condes, y siguió con las lluvias del martes en Santiago, según La Tercera. El Mandatario no se trasladó a terreno ni asumió un rol activo en la comunicación de las medidas.

La postura contrasta con la de julio. Durante el sistema frontal de invierno, que golpeó a la zona centro-sur y al norte del país, Kast se ubicó en el centro de la respuesta. Recorrió zonas afectadas y comunicó él mismo las medidas del gobierno.

De acuerdo con el diario, la decisión no fue al azar. En el entorno presidencial se evaluó una visita a terreno, incluso a los centros de salud dañados por el aluvión junto a autoridades del Ministerio de Salud. Primó el criterio de no moverse mientras la emergencia no estuviera controlada.

El argumento fue operativo. Un desplazamiento presidencial obligaba a destinar policías al resguardo del Mandatario cuando los equipos debían concentrarse en la contingencia. También pesó la escala: el aluvión afectó un sector acotado, aunque dejó seis personas heridas, vehículos arrastrados, un bus del transporte público volcado y viviendas y recintos de salud inundados. No hubo fallecidos.

Cuando ocurrió el aluvión, Kast acababa de volver de una gira por el Biobío y Valdivia. Estaba reunido con el canciller Francisco Pérez Mackenna cuando su equipo interrumpió la cita para informarle. A primera hora del viernes encabezó en La Moneda una reunión de emergencia con parte de su gabinete.

En terreno se desplegaron las autoridades sectoriales. El biministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, llegó a la zona y la sobrevoló. El subsecretario de Desarrollo Regional, Sebastián Figueroa, permaneció hasta tarde en San Carlos de Apoquindo. La ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, viajó a Talagante por las inundaciones en el campamento Ribera del Río, que obligaron a habilitar albergues.

Las máximas autoridades de Interior estaban fuera de Santiago. El ministro Claudio Alvarado se encontraba en Chiloé con el ministro de Defensa, Fernando Barros. El subsecretario Máximo Pavez había pasado la jornada en Rapa Nui. Ambos debieron regresar a la capital.

Las críticas, según La Tercera, no apuntan a la permanencia del Presidente en Palacio. El gobierno enfrenta reparos por la falta de un aviso del Sistema de Alerta de Emergencia (SAE), el mensaje que llega a los celulares, que habría permitido evacuar, por ejemplo, hacia zonas altas. También circulan cuestionamientos de que la respuesta fue más rápida por tratarse del sector oriente, de mayores recursos.

El flanco más reciente es la vocería. Tras las lluvias del martes, con granizos y un tornado registrado en Santiago, la coordinación volvió a ponerse a prueba. Ninguna otra fuente ha confirmado hasta ahora los detalles internos que reporta el diario.

Este miércoles, el alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, pidió al gobierno definir un vocero oficial para las emergencias. Según el jefe comunal, sin una estructura clara los municipios no saben a quién recurrir para conocer decisiones como la suspensión de clases.

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