La votación general de la megarreforma previsional en el Senado, programada para este miércoles, enfrenta una disputa de tiempos dentro de la propia oposición. Paulina Núñez, presidenta del Senado y senadora de Renovación Nacional, abrió la posibilidad de ampliar los plazos si eso permite consolidar un acuerdo con más respaldo. Arturo Squella, presidente del Partido Republicano y senador, la contradijo de inmediato: "No veo que sea necesario".
La tensión surgió después de que bancadas de izquierda entregaron propuestas al gobierno durante la jornada, según informó La Tercera tras el comité político ampliado en La Moneda. Con documentos frescos circulando entre los actores, Núñez puso el asunto sobre la mesa.
"Si construir un acuerdo y lograr una mayoría significa tomarnos unos días más, estoy disponible para dar ese espacio", dijo la senadora. Su lectura es que revisar bien las propuestas requiere tiempo, y que negociar con cuidado no equivale a dilatar, sino a actuar con responsabilidad. "La prudencia y la urgencia pueden ir de la mano", agregó.
Squella no comparte esa visión. Para el senador republicano, la votación de idea de legislar no exige un análisis fino, porque ese trabajo llega después, en la discusión particular artículo por artículo. "Todos los senadores, los 50 senadores, tienen muy claro qué es lo que tienen que votar", cerró.
La postura de Squella es consistente con su trayectoria en este debate. Ha sido uno de los legisladores más firmes en sostener que la megarreforma previsional, el proyecto central del gobierno del presidente Gabriel Boric, tiene los votos para avanzar con un voto de diferencia. Desde esa lectura, extender los plazos no suma, solo deja más margen para que el acuerdo se deteriore.
La votación en la Sala del Senado sigue fijada para este miércoles. Si el gobierno opta por revisar las propuestas que recibió de las bancadas de izquierda antes de esa fecha, el cronograma podría cambiar.

