En Valdivia, el ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, participó en un encuentro en el Serviu de Valdivia, el Servicio de Vivienda y Urbanismo de la Región de Los Ríos, para abordar el futuro del proyecto habitacional Guacamayo 3, que involucra a 570 familias. En medio de la discusión por la dificultad para la disposición de suelos, producto de la Ley de Humedales, una de las personas presentes recordó al ministro aquello de que Valdivia es considerada una ciudad humedal. Dígale a las familias eso, retrucó Poduje, y su contraparte respondió: Ellas están al tanto. Poduje insistió en el tiempo de espera de las familias: ¿Y ocho años le parece algo decente, por esta locura que hizo este senador?. Esa frase dio pie a que la vecindad recordara que la ley quedó mal hecha, y que por eso las familias llevaban años esperando.
La respuesta no se hizo esperar. El senador Alfonso De Urresti, del Partido Socialista, utilizó sus redes sociales para contestar con dureza. Como arquitecto, el ministro Poduje debería saber que la urgencia habitacional no justifica heredar desastres. Confundir agilidad con negligencia es condenar a las familias a vivir inundadas. Las familias requieren agilidad, pero sobre todo soluciones reales que no se hundan con el tiempo, señaló. En un video posterior, calificó como lamentables las palabras del ministro de Vivienda, quien como arquitecto debiera tener conocimiento de lo complejo que es llevar adelante un proyecto habitacional. Añadió que intentar simplificar la situación y echarle la culpa a una ley que sus propios ministros, cuando eran parlamentarios, firmaron, le parece irresponsable.
La controversia se extendió al oficialismo. La presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), defendió la norma y su proceso legislativo. Como presidenta del Senado me he preocupado personalmente de mantener las formas, tan relevante como el fondo de los asuntos. La Ley de Humedales impulsada por el senador De Urresti tuvo apoyos transversales. Respeto a la discusión democrática y al rol de los poderes del Estado, afirmó. Poduje respondió: Como ministro de Vivienda yo debo preocuparme de las familias sin casa, senadora. Eso incluye aquellas que han debido esperar años.
Este cruce se inscribe en el marco de un debate largo sobre la Ley de Humedales y su impacto en proyectos de vivienda en regiones como Los Ríos. El episodio evidencia tensiones entre acelerar soluciones para familias que esperan vivienda y garantizar un marco ambiental que proteja humedales urbanos. En ese contexto, el episodio podría influir en futuras gestiones de política habitacional y en las relaciones entre Ejecutivo y Legislativo, con efectos directos sobre la vida de las familias afectadas por retrasos y decisiones urbanas que deben equilibrar desarrollo y protección.
El episodio deja claro que la conversación sobre vivienda, urbanismo y protección ambiental seguira en el centro del debate político. Las autoridades y los vecinos esperan respuestas concretas y soluciones reales para Guacamayo 3, sin que se repitan demoras como las que motivaron la discusión en Valdivia. El tiempo dirá si este cruce se traduce en cambios prácticos en la tramitación de proyectos habitacionales y en la manera en que el Congreso aborda la Ley de Humedales.