El senador Matías Walker (Demócratas), autor del proyecto de reforma a la Ley de Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales, afirmó este miércoles tras la votación en la Cámara Alta que la iniciativa pone fin a varias "anomalías" del fútbol chileno, entre ellas la multipropiedad y los conflictos de interés provocados por representantes que eran propietarios de clubes.
Walker explicó que la reforma a la Ley SADP, como se conoce a la Ley de Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales, obliga a conocer quiénes son los dueños de los clubes, los beneficiarios finales, y a separar formalmente la Federación de la Liga profesional. "Terminamos con los conflictos de interés, terminamos con la multipropiedad, con esta anomalía que los representantes eran dueños de los clubes y eventualmente de la selección chilena", dijo el senador.
Según el texto aprobado en el Senado, la normativa busca profesionalizar la liga y hacer más transparentes los procesos de fiscalización. Walker sostuvo que, además, la Federación podrá acceder a recursos públicos para impulsar el fútbol joven y el fútbol femenino, un punto que vinculó con la ampliación de la gobernanza deportiva en el país.
El senador reconoció que el proyecto estuvo "atrapado" en el Congreso por ocho años y agradeció al Presidente Gabriel Boric y al ministro del Deporte, Jaime Pizarro, por el impulso. También pidió al gobierno entrante de José Antonio Kast que mantenga la tramitación con urgencia, dado que la iniciativa debe ahora ser revisada por la Cámara de Diputados. Si la Cámara Baja aprueba los cambios introducidos por el Senado, la reforma se transformará en Ley de la República; si no, la norma pasará a una comisión mixta para zanjar discrepancias.
Walker criticó además la "desinformación" difundida por dirigentes en otras federaciones deportivas, y aclaró que el Comité Olímpico de Chile, COCH, no se manifestó en contra porque la ley de federaciones ya rige para otras disciplinas y la anomalía era que el fútbol quedara fuera de ese marco.
La discusión refleja un cambio en la gobernanza del deporte profesional en Chile. La exigencia de transparentar beneficiarios y prohibir la multipropiedad responde a preocupaciones sobre el control económico y deportivo de los clubes, y alinea las reglas locales con tendencias internacionales: ligas y organismos como la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol, UEFA por sus siglas en inglés, han ido aumentando requisitos de transparencia y licenciamiento para clubes.
En la cancha política, la reforma enfrenta apoyos y resistencias. Parlamentarios de distintas bancadas y sectores del movimiento deportivo respaldan la mayor fiscalización, mientras que algunos dueños y agentes han cuestionado ciertas exigencias. Si se aprueba definitivamente, la ley cambiará la relación entre propietarios, clubes y federación, y puede afectar la entrada de inversiones nacionales y extranjeras en la medida en que exigir mayor transparencia modifique las condiciones para comprar y financiar equipos.
El próximo paso será la revisión en la Cámara de Diputados, donde Walker confía en que diputados que ya conocen el proyecto mantendrán el impulso. Si prospera la tramitación, Chile dará un paso claro hacia una mayor regulación de la propiedad deportiva y hacia mecanismos que buscan proteger la integridad deportiva y el financiamiento del fútbol formativo y femenino.