El peso chileno cedió terreno durante la jornada frente a un dólar que avanzó a nivel global, arrastrado por la caída del cobre y una mayor cautela en los mercados internacionales. En la Bolsa Electrónica de Chile, el billete verde llegó a marcar un máximo de $918,74 a mediodía y a las 14:35 se transaba en $914,88, unos $8,13 por encima del cierre anterior.
El principal factor fue el cobre, que retrocedió 2,96% hasta los US$6,17 la libra. Felipe Sepúlveda Soto, analista jefe de Admirals Latinoamérica, firma de servicios financieros, explicó que el metal rojo extiende su caída por señales de mayor disponibilidad de concentrado a nivel global y una demanda más floja desde China. "La debilidad de industrias tradicionales en China presiona al metal en el corto plazo", señaló Sepúlveda. Aclaró, eso sí, que sectores como energías renovables, almacenamiento eléctrico y electrónica siguen dando soporte de fondo al precio.
Como Chile produce cerca de un tercio del cobre mundial, la moneda local funciona casi como un barómetro del metal: cuando el cobre baja, el peso tiende a seguirlo.
A eso se sumó la fortaleza propia del dólar, que se apreció de forma generalizada frente a las monedas del G10 (el grupo de las diez principales economías desarrolladas), con la única excepción del yen japonés. Ignacio Mieres, jefe de investigación de XTB, empresa de trading internacional, atribuyó el movimiento a un ambiente de mayor cautela. "Los mercados muestran una mayor demanda por activos refugio, mientras las acciones, el petróleo y los metales preciosos registran retrocesos", sostuvo.
Detrás de esa cautela está el giro en las expectativas sobre la Reserva Federal (Fed), el banco central de Estados Unidos. Juan Ortiz, account manager senior en XTB, señaló que tras las últimas señales de la institución, los inversionistas han comenzado a descontar un escenario de tasas de interés más altas en ese país, lo que empuja al dólar hacia arriba y eleva los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense.
La próxima señal clave llegará con la publicación del PCE (índice de gastos de consumo personal), el indicador de inflación preferido por la Fed. Si el dato supera las proyecciones, el dólar podría escalar hasta los $920. Una lectura más baja, en cambio, abriría espacio para que el tipo de cambio retroceda hacia los $900.
