Meta ha reorientado su apuesta por el metaverso: la compañía anunció que Horizon Worlds dejará de estar vinculado de forma explícita a los visores Meta Quest, y que la plataforma se concentrará en su versión para teléfonos móviles. La decisión llega mientras Reality Labs, la división encargada de realidad virtual y aumentada, reduce su inversión y recortó alrededor del 10% de su plantilla, además de cerrar varios estudios de videojuegos y aplicaciones RV.

El metaverso es un entorno inmersivo en 3D compartido por usuarios, donde cada persona se representa con un avatar, una versión digital de sí misma. Horizon Worlds es la propuesta de Meta para crear y explorar esos espacios. Los visores Meta Quest son los cascos de realidad virtual, dispositivos de gama alta que entregan la experiencia más inmersiva. Desde 2023, Horizon Worlds también está disponible en web y en móviles, pero hasta ahora la experiencia pensada para Quest era el eje central.

Para el usuario común, la apuesta por móviles significa que la experiencia de Horizon podrá llegar a mucha más gente, porque casi todos tienen un smartphone, aunque la inmersión no será la misma que con un visor. En Chile esto puede facilitar el acceso, pero la calidad dependerá de la potencia del teléfono, la cobertura de datos y la disponibilidad de redes rápidas como 5G.

Para desarrolladores, el cambio tiene dos caras. Por un lado, baja la barrera de entrada: crear para móviles evita depender de hardware caro. Por otro, fragmenta el ecosistema; los que hicieron mundos ricos para Quest pueden necesitar adaptar o sacrificar características para que funcionen en teléfonos. Meta dice que seguirá apoyando el ecosistema de VR, pero la separación puede significar menos integración automática entre las dos plataformas.

Riesgos y contexto regulatorio La medida ocurre en un momento de mayor escrutinio sobre las plataformas sociales. Recientemente Mark Zuckerberg, CEO de Meta, testificó en un juicio en EE. UU. que acusa a la compañía de diseñar adicciones en jóvenes, y casos como la demanda en Los Ángeles contra otras plataformas subrayan la presión sobre seguridad y moderación. Ese contexto puede empujar a Meta a priorizar experiencias más controlables y masivas en móviles, donde la moderación y las métricas son distintas.

Perspectiva para Chile y la región A largo plazo, este giro puede acelerar lo que yo llamaría una versión de metaverso 'light', más parecida a mundos sociales dentro de apps móviles que a experiencias totalmente inmersivas con cascos. En Chile, la adopción dependerá de la expansión de 5G, el surgimiento de aplicaciones locales relevantes y de precios competitivos. Además, la estrategia de Meta encaja con su intención pública de centrar recursos en móviles, gafas inteligentes y en IA, sigla de inteligencia artificial.

Lo que falta saber Meta no detalló un calendario claro para la transición ni cómo se articularán las prioridades técnicas entre las dos plataformas. Queda por ver si la apuesta móvil atraerá realmente a una masa crítica de usuarios y desarrolladores, o si, como riesgo opuesto, fragmentará el proyecto y ralentizará el avance de la realidad virtual más inmersiva.