La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP de Perú alertó recientemente que existen aplicativos de préstamos para teléfonos que desembolsan dinero y, tras recopilar datos personales, presionan a los usuarios para exigir pagos. La entidad es la reguladora financiera peruana y emitió la advertencia ante consultas de ciudadanos sobre esta nueva modalidad de estafa.
Según la institución, estos aplicativos, entendidos aquí como apps o aplicaciones móviles, a veces entregan créditos incluso sin que el usuario los solicite. Como requisito previo al desembolso piden permisos para acceder al directorio de contactos, al álbum de fotos y videos, y en algunos casos muestran logos oficiales de la Superintendencia para generar confianza. Con ese acceso, los operadores pueden recopilar y monitorear información personal del teléfono y usarla luego para presionar o extorsionar al usuario.
La mecánica que describe la Superintendencia combina incentivos y amenaza. Primero ofrecen préstamos con tasas bajas aparente o promociones, luego aumentan cargos e intereses al momento del cobro y, aprovechando los datos recopilados, amenazan con difundir información sensible entre los contactos del afectado o atribuirle conductas que dañan su honra. Es una mezcla entre un crédito al consumo y una amenaza directa sobre la privacidad del usuario.
La advertencia incluyó nombres de aplicativos identificados por la autoridad, entre ellos Monedaya pro, Mano Préstamo, Yapi Cash y Acreditaya-préstamo fácil, disponibles en tiendas de aplicaciones como Google Play. Esto no garantiza que estén autorizadas por un regulador; la presencia en una tienda no equivale a supervisión oficial ni a seguridad jurídica.
Para un lector chileno, lo esencial es entender que la alerta proviene de Perú, aunque aplicaciones similares pueden aparecer en cualquier país a través de tiendas globales. En Chile no es la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP, sino la Comisión para el Mercado Financiero, CMF, la que supervisa ciertos aspectos de instituciones financieras, y el Servicio Nacional del Consumidor, SERNAC, que protege derechos del consumidor. Si recibes un ofrecimiento de este tipo en tu teléfono, verifica el origen de la app, revisa las reseñas y, sobre todo, los permisos que solicita: no des acceso a contactos ni a tu galería a aplicaciones de crédito de origen desconocido.
Si ya entregaste permisos y estás siendo amenazado, guarda evidencia —capturas de pantalla, mensajes y registros de llamadas— y denuncia la situación. En Chile puedes acercarte a Carabineros o al Ministerio Público para la denuncia penal, y también reportar cobros o prácticas abusivas ante SERNAC y la CMF si corresponde. Además, revoca permisos desde la configuración del equipo y considera bloquear o eliminar la aplicación.
La lección es simple: una app que te pide acceso a tus contactos o fotos para dar un préstamo está pidiendo mucho más de lo necesario. Es como prestar el control de tu teléfono a un desconocido, y esa pérdida de control es la palanca que usan para extorsionar. La recomendación de las autoridades es precaución, verificar la identidad del prestador y preferir instituciones supervisadas por el regulador correspondiente antes de aceptar créditos rápidos.