La compañía Perplexity dejó de mostrar publicidad en su asistente conversacional a fines de 2024, según reportes del Financial Times y Business Insider. La decisión busca reconstruir la confianza de los usuarios tras comprobar que los anuncios generaban dudas sobre la imparcialidad.

Perplexity, creadora de un buscador apoyado en inteligencia artificial, empezó a probar anuncios en noviembre de 2024. La experiencia mostró un riesgo claro: los mensajes patrocinados podían hacer que la gente sospechara de las respuestas, en palabras de un ejecutivo citado por el Financial Times, “el usuario empezaría a dudar de todo”.

Técnicamente, hablamos de un chatbot, es decir un asistente conversacional automatizado, potenciado por inteligencia artificial, o IA. Cuando un chatbot mezcla respuestas con publicidad, la línea entre información y promoción se vuelve borrosa. Es como pedir consejo a un amigo y que cada respuesta vaya seguida de un aviso comercial, eso reduce la confianza.

En lugar de anuncios, Perplexity está orientándose a un modelo de ingresos basado en suscripciones para usuarios, contratos corporativos y productos para profesionales, según Business Insider. Es una apuesta por ingresos recurrentes, que exige ofrecer tanto utilidad real como motivos para pagar. La alternativa publicitaria suele escalar rápido, pero a costa de depender de terceros y de exponer más datos de usuario.

En materia de privacidad, eliminar ads no es una panacea. Por un lado, se reduce la presión para compartir datos con anunciantes. Por otro, las suscripciones y contratos empresariales implican manejar información de pago e identidad, lo que exige buenas prácticas de protección de datos. En Chile existe la Ley 19.628 sobre protección de datos personales; además, hay debate público sobre modernizar ese marco, por lo que las empresas locales deben seguir la normativa y ser transparentes.

Perplexity no está sola. Anthropic, otra empresa de IA, ha optado por impedir la publicidad en sus productos. OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, ha combinado suscripciones de pago, productos empresariales y otras vías de monetización, lo que muestra que no hay una única receta. La decisión de cada actor depende de su posicionamiento, su base de usuarios y de cuánto valor perciban sus clientes.

¿Qué significa esto para usuarios y startups en Chile? Si usas un chatbot, es probable que veas menos riesgo de respuestas sesgadas por patrocinadores, pero también podrías tener que pagar por funciones avanzadas, igual que hoy pagas Netflix o Spotify por contenido sin anuncios. Para las startups chilenas que desarrollan chatbots, la lección es práctica: si buscas confianza como ventaja competitiva, debes priorizar transparencia, controles claros sobre datos y un modelo de precios que sustente la operación sin depender exclusivamente de publicidad.

En perspectiva, Perplexity está apostando a que la confianza sea un activo estratégico, algo así como ofrecer agua pura en un vaso en el que muchos ya ponen colorante. Si la estrategia funciona, puede presionar a otros a ser más claros con sus usuarios. Para las empresas en Chile, la pregunta clave es si están dispuestas a construir primero valor percibido y luego cobrar por él, o si preferirán la ruta de escala rápida financiada por anuncios.