Durante el debate del proyecto de Sala Cuna Universal en la Comisión de Educación del Senado, la senadora Yasna Provoste, de la Democracia Cristiana, cargó contra el Gobierno por aplicar discusión inmediata a las indicaciones presentadas por el presidente José Antonio Kast el 15 de junio. La urgencia, advirtió, impide escuchar a actores clave durante la tramitación.
Esas indicaciones reemplazaron completamente la fórmula que había impulsado la administración anterior. Provoste señaló que con la discusión inmediata, la comisión ni siquiera podrá convocar a la AFC, la Administradora de Fondos de Cesantía, a exponer su posición. "El Gobierno no está dispuesto a escuchar", dijo.
El cuestionamiento va más allá del procedimiento. Para la parlamentaria, el proyecto tampoco cumple con lo que anuncia. Las salas cunas tienen estándares específicos y exigen personal especializado. Lo que plantea la iniciativa, sostuvo, no llega a eso: "lo que propone el Gobierno es simplemente una guardería".
El mecanismo de financiamiento es el punto más conflictivo. La propuesta utiliza recursos del Fondo de Cesantía Solidario y aportes de los propios trabajadores. Crea además un Sistema Público de Registro de Salas Cunas, administrado por la Subsecretaría de Educación Parvularia, bajo un esquema de libre elección con copago. Si el establecimiento elegido cuesta más que el aporte estatal, el trabajador paga la diferencia.
Provoste afirmó que esa lógica termina beneficiando a establecimientos privados sin fortalecer la red pública de educación parvularia. "No es universal y además se financia con los recursos del Fondo de Cesantía de las y los trabajadores", sostuvo.
Para la senadora, al conocer esos detalles, la ciudadanía no podría apoyar la propuesta. "Nadie puede estar a favor de una iniciativa como esta, que se presenta con un gran título, sala cuna universal, pero que no es ni sala cuna ni universal", concluyó.