Una turista española fue detenida en el Aeropuerto Internacional de São Paulo, en Brasil, acusada del delito de injuria racial, después de insultar a empleados de tierra llamándolos "solo monos" durante un retraso en su vuelo.

La mujer, que provenía de la ciudad brasileña de São Luís, reaccionó con furia ante la demora en el embarque. Según el portal de noticias brasileño G1, atribuyó la falta de escaleras para subir a la aeronave al hecho de que "solo había monos afuera", en alusión directa a los trabajadores del aeropuerto.

LATAM, la aerolínea a cargo del vuelo, alertó a las fuerzas de seguridad del incidente y emitió un comunicado en que condenó cualquier manifestación racista. La compañía señaló que no existía "ninguna justificación" para insultar a los trabajadores.

La injuria racial, que es como denomina la legislación brasileña a los insultos motivados por el origen étnico o racial de una persona, tiene un peso legal considerable en ese país. Desde 2023, el delito es imprescriptible, lo que significa que no existe un plazo tras el cual se extinga la acción penal, y conlleva multa más una pena de prisión de entre dos y cinco años.

No es el primer caso de este tipo. La abogada e influencer argentina Agostina Páez estuvo más de dos meses retenida en Brasil después de llamar "mono" a un camarero, un episodio que circuló ampliamente en redes sociales y puso en evidencia la firmeza con que ese país aplica su legislación antirracista. Brasil tiene una de las poblaciones afrodescendientes más grandes del mundo, herencia de siglos de esclavitud, y el racismo estructural es un eje de debate permanente que sus leyes reflejan con creciente contundencia.

La española detenida enfrenta cargos formales por injuria racial y podría cumplir hasta cinco años de prisión si resulta condenada.