La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) informó este martes la suspensión de los partidos correspondientes a la novena fecha del Torneo de Apertura previstos para este fin de semana, en una medida de fuerza que también afecta a todas las categorías del ascenso y a los torneos de divisiones juveniles. Los encuentros se reprogramarán para la semana del 13 de mayo.

La directiva de la AFA resolvió mantener el paro tras una reunión de su comisión directiva, donde se insistió en la protesta contra las diligencias judiciales que alcanzan a su presidente, Claudio Tapia, conocido como "Chiqui", y a otros dirigentes. La medida ya había sido anunciada días atrás y ahora quedó ratificada para evitar la disputa de la fecha 9 del Apertura.

El origen del conflicto es una causa judicial instruida por el juez Diego Amarante, que el 19 de febrero citó a Claudio Tapia, presidente de la AFA y vicepresidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol, conocida como CONMEBOL, a prestar declaración indagatoria. El magistrado además prohibió la salida de Tapia del país para asegurar las actuaciones, según consta en el fallo.

La investigación fue solicitada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero, sigla ARCA, y apunta a presuntas retenciones irregulares de aportes previsionales y tributos por un monto equivalente a 19.300 millones de pesos argentinos, poco más de 14 millones de dólares, según la documentación judicial. El requerimiento también alcanza a Pablo Toviggino, tesorero de la AFA, y a otros directivos.

La suspensión del calendario tendrá efectos inmediatos en la planificación de los clubes, tanto en lo deportivo como en lo económico. Con partidos postergados, los equipos verán alterada la rotación de jugadores, la continuidad de procesos tácticos y la logística de viajes. Para los clubes del ascenso y las divisiones juveniles, la acumulación de fechas complica la programación de entrenamientos y la visibilidad de juveniles que buscan dar el salto profesional.

A nivel continental, la situación genera incertidumbre por la relación entre la AFA y CONMEBOL, organismo del que Tapia es vicepresidente, y por el calendario de competencias internacionales donde clubes argentinos enfrentan a equipos chilenos en Copa Libertadores y Copa Sudamericana. Cualquier extensión del conflicto podría exigir reprogramaciones que afecten a rivales y a las fechas internacionales.

La AFA no ha anunciado sanciones internas ni pasos administrativos concretos contra los directivos investigados. El cierre de la causa o nuevas medidas dependerá de las citaciones y de la marcha del proceso judicial en Argentina. En el corto plazo, la prioridad para clubes y autoridades será reorganizar la agenda deportiva y evaluar el impacto financiero de postergar una jornada clave del Apertura.

Si la investigación avanza y confirma irregularidades, la crisis podría derivar en cambios en la conducción de la AFA; si se aclara rápidamente, la medida de fuerza podría revertirse y la competencia retomar su curso sin más aplazamientos. Por ahora, la semana del 13 de mayo queda marcada como la fecha en la que se intentará recuperar la normalidad del calendario.