La deuda que acumula Codelco, la empresa estatal de cobre más grande del mundo, obliga a su nueva administración a explorar caminos que antes no estaban sobre la mesa. El economista Bernardo Fontaine hizo su primera comparecencia ante el Congreso como presidente del directorio de la cuprífera, en la Comisión de Minería y Energía de la Cámara de Diputados, donde presentó el estado de la empresa y las opciones que evalúa el nuevo equipo directivo.

La venta de activos es una de esas alternativas. La semana pasada, Codelco reconoció que analiza desprenderse de su participación en dos proyectos: un 10% en la mina Quebrada Blanca y un 49% en El Abra, ambas operaciones cupríferas en el norte de Chile. Ante los diputados, Fontaine fue cuidadoso al enmarcar esa posibilidad.

"Toda compañía en la tierra evalúa constantemente si es mejor negocio quedarse con lo que tiene, o venderlo e invertir en otra cosa", dijo. "Especialmente, una compañía que tiene este nivel de deuda y proyectos de inversión que no puede financiar en el futuro continuando con el aumento de deuda, tiene que buscar otros mecanismos de financiamiento."

Pero trazó una línea: la operación solo tiene sentido si el precio es bueno y los fondos se destinan a proyectos más productivos. "Si acaso estos fueran los proyectos más rentables para la compañía, obviamente sería una tontera desprenderse de ellos", subrayó.

La nueva administración se fijó tres o cuatro meses para completar el diagnóstico y definir un plan de mejora. El trabajo abarca la estructura operacional, la gestión de costos, la cartera de proyectos, las posibles ventas de activos y las fuentes de financiamiento futuras.