El Senado de EE.UU. aprobó este martes una resolución que exige a Donald Trump poner fin a la guerra con Irán, en un revés político con peso histórico: es la primera vez desde 1973 que ambas cámaras del Congreso usan la Resolución sobre los Poderes de Guerra, la ley que limita la capacidad del presidente para mantener conflictos sin autorización legislativa.

La votación fue 50 a 48, con una fractura en el partido republicano. Cuatro senadores del bloque oficialista rompieron filas y se sumaron a los demócratas: Rand Paul, de Kentucky; Lisa Murkowski, de Alaska; Susan Collins, de Maine; y Bill Cassidy, de Luisiana. El movimiento ocurrió un día antes de que Trump almorzara con senadores en el Capitolio, lo que añadió presión política extra al episodio.

John Fetterman, senador demócrata de Pensilvania, fue el único de su partido que votó en contra.

La medida ordena al presidente terminar el conflicto o pedir autorización legislativa para continuarlo. No tiene carácter de ley, por lo que su alcance es fundamentalmente simbólico. Sin embargo, refleja el creciente escepticismo dentro del propio partido de Trump respecto a una guerra que comenzó el 28 de febrero y acumula ya casi cuatro meses de combates, con costos crecientes para la economía estadounidense.

La Cámara de Representantes ya había aprobado la misma resolución a principios de junio.

El líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, legislador de Nueva York, fue tajante: "cada segundo que esta guerra continúe, el costo para el pueblo estadounidense aumenta".

Varios senadores republicanos habían expresado en los últimos días sus dudas sobre el memorando de alto el fuego que la administración Trump firmó con Irán, que otorga 60 días para negociar un acuerdo de paz definitivo. La resolución del martes convierte ese malestar en una advertencia formal al Ejecutivo.