Este domingo 1 de marzo, luego de 36 horas de navegación a bordo del Buque Aquiles de la Armada de Chile, el presidente Gabriel Boric Font, presidente de la República de Chile, arribó al poblado de San Juan Bautista, en el Archipiélago Juan Fernández, Región de Valparaíso. Lo acompañaron Nicolás Cataldo, ministro de Educación de Chile; Ricardo Lagos Weber, senador de Chile; Juan Ignacio Latorre, senador de Chile; y Nelson Venegas, diputado de Chile. En el muelle fue recibido por Pablo Manríquez, alcalde de la comuna de Juan Fernández, y representantes de la comunidad, incluida la banda local Dresden.

En la isla, el mandatario encabezará la ceremonia nacional de inicio del Año Escolar 2026 desde el Colegio Insular Robinson Crusoe, el único establecimiento educativo del archipiélago. El colegio está ubicado a 670 kilómetros de San Antonio y tiene una matrícula de 167 estudiantes que cursan desde pre-kinder a cuarto medio, con 50 funcionarios. Las dependencias originales fueron arrasadas por el tsunami de 2010 y desde entonces el establecimiento funciona en containers habilitados de forma provisoria. Durante este gobierno se asignaron recursos para construir una nueva escuela, con una inversión de 600 mil UF destinada al diseño y la obra; la primera piedra se colocó en diciembre de 2025 en un acto con el ministro Nicolás Cataldo.

Además de la inauguración escolar, Boric lanzará la Campaña de Vacunación e Inmunización 2026, participará en una navegación por áreas marinas protegidas y en la inauguración de kayaks comunitarios financiados por el Fondo de Equidad Territorial, un mecanismo de financiamiento para proyectos de desarrollo local. Las actividades combinan entregas simbólicas y proyectos con impacto directo en la vida diaria de la isla, desde infraestructura educativa hasta iniciativas de salud y conservación.

El antecedente del tsunami de 2010 marca la visita. La reconstrucción en zonas aisladas ha sido un tema recurrente en la discusión pública y en la agenda del Ejecutivo, que en ocasiones anteriores ha defendido la velocidad y alcance de su gestión en obras regionales, como en Licantén. Para los habitantes del archipiélago, las obras significan mejoras concretas en escolaridad y servicios. Para el gobierno, la visita ofrece una visibilidad política sobre la capacidad del Estado para estar presente en territorios remotos.

Quedan preguntas operativas. La inauguración del Año Escolar y el lanzamiento de la campaña de vacunación muestran intenciones y compromisos financieros. Sin embargo, la materialización plena dependerá del ritmo de ejecución de la construcción del nuevo colegio, de la logística sanitaria para mantener coberturas vacunales en una isla a 670 kilómetros del continente y del seguimiento a los proyectos financiados por el Fondo de Equidad Territorial. La comunidad vigilará que los hitos anunciados se traduzcan en obras terminadas y en servicios permanentes.