Cientos de personas se congregaron en Whitehall, conocido como el corazón administrativo del gobierno del Reino Unido, para marchar contra la escalada bélica en Medio Oriente. La protesta se dio en un contexto de tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán, y se produce poco después de que el Reino Unido respaldara las operaciones de Estados Unidos para neutralizar ataques iraníes contra buques en el estrecho de Ormuz. Sin incidentes reportados, la marcha se suma a una historia de protestas europeas frente a conflictos en la región, que suelen reflejar preocupación pública por la seguridad de rutas marítimas y el costo humano. Para Chile, la noticia recuerda la importancia de la estabilidad geopolítica para los precios del petróleo y para la seguridad de las cadenas de suministro globales, que afectan directamente a la economía y a los hogares. Se esperan reacciones diplomáticas y posibles iniciativas para evitar una escalada mayor, mientras la atención internacional continúa.