Mediante una carta publicada en El Mercurio, los presidentes de Cruzados, Palestino y Coquimbo Unido solicitaron este miércoles al Senado y al Ejecutivo una instancia de debate técnico previa a la votación de la reforma al fútbol. Los firmantes alertan que las indicaciones introducidas en 2025 modificarían de manera profunda el modelo de organización del profesionalismo sin estudios de impacto públicos ni audiencias con los clubes.
Los firmantes son Juan Tagle, presidente de Cruzados S.A. y vinculado a Universidad Católica; Jorge Uauy, presidente del Club Deportivo Palestino; y Jorge Contador, presidente de Coquimbo Unido. En la misiva cuestionan, sobre todo, la transformación forzosa de las ligas en sociedades anónimas especiales y la responsabilidad solidaria de la liga por deudas de clubes descendidos, medidas que, según los clubes, podrían alterar el flujo de financiamiento y la gobernanza de los equipos.
También advierten que el esquema propuesto para integrar a la federación nacional podría entrar en conflicto con el principio de autonomía que exige la FIFA, la federación internacional de fútbol. Otro punto que levantó discusión en la carta es la intención de someter la nominación de las selecciones nacionales a comisiones técnicas colegiadas, una fórmula que los directivos califican como sin precedentes internacionales y que, a su juicio, reduciría la competitividad de los entrenadores y afectaría la formación en todas las categorías.
Los clubes subrayan que su objetivo no es bloquear cambios, sino que estos se hagan con bases técnicas. "Abran un espacio formal de discusión con los presidentes de clubes, con el fin de lograr un proyecto que realmente fortalezca al fútbol chileno", plantean en el texto publicado en el matutino. Los directivos señalan que la falta de estudios de impacto y de participación de quienes financian y desarrollan la disciplina pone en riesgo la viabilidad financiera de varios equipos, y podría generar efectos inmediatos en la competencia y en las divisiones menores.
En términos de trámite legislativo, las vías habituales para esta reforma pasan por debate en comisiones del Senado, votación en la Sala, eventual revisión por la Cámara de Diputados y la posterior promulgación o veto por parte del Presidente de la República. Los clubes piden que esas etapas incluyan audiencias técnicas con presidentes y gestores deportivos antes de cualquier votación, para precisar los costos operacionales y las implicancias regulatorias.
Si no se abre ese diálogo formal, dicen los firmantes, existe el riesgo de medidas que desincentiven la inversión privada, concentren riesgos financieros en las ligas y generen fricciones con la normativa internacional del fútbol. Para los hinchas y las instituciones, la discusión que viene en el Senado y el Ejecutivo definirá no solo la estructura legal del profesionalismo, sino también la sostenibilidad y la competitividad del fútbol chileno en el mediano plazo.
