En el programa 'Las caras de La Moneda', la basquetbolista chilena Paula Carrasco relató detalles del inicio de su relación con el presidente Gabriel Boric, y recordó que todo partió cuando coincidieron en los Juegos Panamericanos. Carrasco dijo que en esa instancia el mandatario la fue a visitar y que ella llevó a su hijo, porque pensó que aquello no iba a ocurrir.
La deportista explicó que al principio hubo admiración y simpatía, y que incluso le confesó en ese primer encuentro que había votado por él. "De una manera siempre lo admiré, obviamente voté por él, de hecho, se lo dije en ese momento", contó Carrasco en el espacio televisivo.
Según su relato, la relación se desarrolló con naturalidad, primero como amistad y luego como algo más. No fue un flechazo inmediato; ella afirmó que hubo un proceso paulatino y que el primer beso llegó después de varias salidas. "Partimos siendo amigos y después se fue dando", dijo, y recordó entre risas que fue "como a la séptima cita". En sus palabras, "me gusta todo de él".
La pareja, que se hizo pública en 2024, ha sido objeto de atención mediática, aunque Carrasco subrayó que han construido el vínculo con tranquilidad y lejos de la exposición constante. Esa discreción ocurre en un momento político tenso: encuestas como las de la consultora Cadem muestran variaciones en la aprobación del presidente, y la agenda pública del Gobierno ha estado marcada por episodios como la discusión por el caso Monsalve, que el propio mandatario abordó en una entrevista en Canal 13, el canal de televisión.
Más allá del interés por la intimidad presidencial, el testimonio de Carrasco expone cómo las vidas personales de quienes rodean al poder se entrelazan con la conversación pública. Para la sociedad chilena, la relación plantea preguntas sobre privacidad, representación y la normalidad de afectos en la esfera política, asuntos que probablemente seguirán presentes mientras ambos mantengan roles visibles en la vida nacional.