Poco más de tres meses después de la sentencia del Cuarto Tribunal Oral en lo Penal de Santiago, la Segunda Sala de la Corte Suprema resolvió este lunes rechazar el recurso de nulidad presentado por la defensa y dejar firme la pena dictada contra Héctor Espinosa, exdirector de la Policía de Investigaciones (PDI).

En diciembre pasado el Cuarto Tribunal Oral en lo Penal de Santiago condenó a Espinosa por los delitos de malversación de caudales públicos, lavado de activos y falsificación de instrumento público, imponiéndole una pena de 17 años de presidio y una multa por $160 millones. Tras esa sentencia, el exalto oficial quedó en prisión preventiva en la Cárcel Anexo Capitán Yáber.

La defensa, liderada por el abogado Marcelo Torres, presentó a mediados de enero un recurso de nulidad en el que alegó infracciones a garantías constitucionales y errores en la aplicación del derecho durante el juicio. En ese escrito la defensa sostuvo además que la Fiscalía Metropolitana Oriente no había investigado correctamente el patrimonio de Espinosa y que no se justificó el origen de algunos recursos, que, según la argumentación, podrían provenir de gastos reservados de la PDI.

La Segunda Sala rechazó esos argumentos. Según la resolución, las pruebas presentadas por el Ministerio Público fueron concluyentes para establecer que el exjefe policial defraudó al erario por $146 millones. La Corte confirmó también la multa de $160 millones y la condena contra su cónyuge, María Magdalena Neira, por el delito de lavado de activos en grado de omisión.

Además de las penas personales, la sentencia contempla la incautación de un inmueble ubicado en el sector oriente de Santiago, que, según la investigación, habría sido adquirido en parte con dineros provenientes de la malversación. La investigación original estuvo a cargo de la Fiscalía Metropolitana Oriente y fue sustentada por el Ministerio Público ante el tribunal oral.

El fallo de la Corte Suprema ratifica las responsabilidades penales y patrimoniales establecidas por el tribunal oral y mantiene la situación de reclusión preventiva de Espinosa en la Cárcel Anexo Capitán Yáber, donde permanecía desde la condena. La decisión tiene implicancias para la rendición de cuentas en el uso de fondos institucionales de la PDI, entidad que actualmente dirige Eduardo Cerna.

Con la confirmación de la condena, las sanciones impuestas por el tribunal oral quedan vigentes y la resolución de la Segunda Sala cierra, por ahora, la vía de impugnación ordinaria que buscaba anular la sentencia.