El Coro Queer Chile nació como una propuesta entre estudiantes de interpretación con mención en canto lírico, y se fue consolidando en los últimos años como un colectivo que entiende la práctica coral como una forma de identidad y de refugio; la información disponible no consigna una fecha exacta de fundación.

La idea partió de una escena cinematográfica. Benyamil Giacaman, estudiante chileno de interpretación superior con mención en canto lírico, se quedó conmovido al ver en Sex and the City 2 un coro de hombres gay cantando en una boda. Preguntó por qué algo así no existía en Chile, y esa pregunta encendió la conversación con su amiga Camila Arce y con Axel Holm, también estudiante chileno de la misma carrera y con un diplomado en dirección coral. Cuando los directores potenciales se cayeron, Axel asumió la dirección musical, y así comenzó un proyecto que, según sus fundadores, debía romper con las reglas binarias del mundo coral.

Lo que empezó con una primera convocatoria terminó creciendo orgánicamente. Partieron con doce personas y, con el tiempo, el grupo se amplió hasta convertirse en 51 integrantes, combinando quienes ya traían experiencia coral con personas que nunca habían cantado y llegaron simplemente por la necesidad de pertenecer. Los fundadores describen el coro como una instancia formativa: "Es una especie de escuela. Es una instancia muy formativa, tanto para elles, como para nosotros", dijo Benyamil, en referencia a la convivencia de exigencia artística y aprendizaje colectivo.

Los fundadores y miembros del coro identifican el lenguaje y el uso de pronombres como ejes de la confianza interna. En la información entregada se cita una frase de los inicios que quedó inconclusa en la fuente: "Cuando partimos, inmediatamen...", lo que impide reproducirla completa. Aun así, la intención es clara: construir un espacio donde la expresión vocal no venga condicionada por vestimentas o roles de género, y donde la técnica se enseñe sin exclusiones.

El proyecto se instala en un panorama cultural chileno donde muchas instituciones corales mantienen tradiciones rígidas de género, y propone una yuxtaposición evidente entre lo tradicional y una práctica coral que reivindica la diversidad. En ese sentido, el Coro Queer Chile se sitúa tanto en la línea de agrupaciones que buscan profesionalizar el canto coral, como en el mapa de colectivos culturales que funcionan como refugio para personas del movimiento LGBTIQ+ en Chile y Latinoamérica.

Artísticamente, sus fundadores insisten en combinar exigencia y comunidad: trabajan repertorio y técnica para elevar la calidad sonora, mientras que el propio ensayo sirve como espacio de escucha y contención. Ese doble propósito convierte cada presentación en un acto que es, a la vez, musical y político, una afirmación pública sobre el derecho a existir sin binarismos.

La nota original no incluye un calendario de presentaciones ni fechas próximas; quienes deseen verlos en vivo deben revisar las redes oficiales del Coro Queer Chile o contactarlos directamente para confirmar funciones y audiciones. El coro, más allá del escenario, representa una pequeña pero significativa transformación de cómo la escena coral chilena puede pensarse hoy: no solo como patrimonio sonoro, sino como territorio de encuentro y libertad.