Alejandro Tabilo, la primera raqueta chilena, perdió la final del torneo de Río de Janeiro ante el argentino Tomás Martín Etcheverry, tras ganar el primer set en una semana en la que contó con un público volcado a su favor en la premiación del certamen.

El rostro del tenista nacido en Toronto no solo mostró cansancio, también la frustración de dejar escapar un título que parecía encaminado. "Primero, quiero felicitar a Tommy (Etcheverry), fue un tremendo partido y una tremenda semana; mis felicitaciones. También quiero agradecer al público, se pasaron en esta semana, me ayudaron mucho. Realmente, me sentí como en casa y se los agradezco mucho", dijo Tabilo durante la premiación.

Con este resultado, y según la actualización del circuito, Tabilo amanecerá 42° en el ranking de la ATP, la Asociación de Tenistas Profesionales. Esa posición lo deja todavía lejos del top 20, plaza que ya visitó en julio de 2024, pero confirma su continuidad dentro del top 50 y su regularidad en el circuito.

En la ceremonia también tuvo palabras para su cuerpo técnico. Mencionó a Germán Gaich, su entrenador, y celebró el trabajo del equipo: "Es increíble lo que estamos haciendo en tan poco tiempo, así que ojalá que podamos seguir de esta manera". Además expresó su intención de volver a Río, que forma parte del circuito sudamericano junto con torneos en Buenos Aires y en Chile, y apuntó a la edición de 2027 como un objetivo.

Desde el punto de vista competitivo, la final mostró a un Tabilo capaz de imponer ritmo y ganar el primer parcial, pero que terminó cediendo ante la consistencia de Etcheverry, un tenista argentino que ha escalado en la gira sudamericana. No se divulgaron los parciales exactos en la fuente original, por lo que la narración se ajusta a lo informado públicamente sobre el desenlace.

Para el tenis chileno, la presencia de Tabilo en una final de este nivel mantiene la atención sobre su rendimiento y sus opciones de volver a entrar en el top 20. A corto plazo no se detalló el calendario que seguirá, más allá de su deseo de regresar a Río en 2027, por lo que la siguiente ventana para medir su progresión será su elección de torneos en el resto de la temporada y cómo gestione la recuperación física y mental tras esta derrota.

La postal final fue la de un jugador que reconoce su progreso y su margen de mejora. Tabilo se va de Río con la ovación del público, la convicción de trabajar junto a su equipo y la meta explícita de transformar semanas como esta en títulos futuros para seguir representando a Chile en el circuito profesional.