En el Aronimink Golf Club, Newtown Square, Pensilvania, la segunda jornada del PGA Championship presentó vientos que obligaron a los golpes a resistir. Joaquín Niemann logró superar el corte, pero su jornada opaca lo dejó más lejos de la conversación por el título, al terminar con un acumulado de +2. El chileno, conocido por su aggressividad habitual, optó por jugar más seguro, priorizando la precisión desde el tee y evitando asumir riesgos que le habían costado caro en certámenes semejantes.

Desde el tee pegó con criterio y se mantuvo en par durante gran parte de la primera mitad del recorrido. Solo falló en el hoyo 3, un par 4 de 438 yardas, con bogey tras no conseguir un putt cómodo. En el tramo final, el desarrollo no mejoró: el hoyo 13, par 4, le dejó otro bogey al terminar con cinco golpes, lo que lo distanció de la élite sin arriesgar el pase a las dos rondas finales.

La espera de un birdie que lo acerque a los punteros se hizo eterna y cerró con bogey en el 18. Aun así Niemann conserva opciones de pelear por el campeonato en un torneo que se mantiene extremadamente apretado entre los líderes. En Chile, la cobertura mantiene encendida la expectativa por la generación de golfistas que está poniendo a nuestro país en escena en majors.