El Niño y las tormentas en Santiago presionan a la baja el crecimiento de Chile en 2026

Aseguradoras estiman en US$200 millones los daños del aluvión y las tormentas, mientras FMI, Banco Central y bancos rebajan sus proyecciones del PIB.

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Detalle escudo Banco Central (34724274142)Imagen: commons.wikimedia.org · Banco Central de Chile · CC0Imagen de archivo · 26-02-2017

La economía chilena podría cerrar 2026 estancada o incluso en contracción, y el fenómeno de El Niño agrega presión a ese escenario, según Emol. A comienzos del año, las proyecciones apuntaban a un crecimiento cercano al 3%. Hoy la mayoría de las estimaciones está bajo 1%.

El golpe climático ya se siente en Santiago. El aluvión de San Carlos de Apoquindo, en Las Condes, y las lluvias, granizadas y ráfagas de viento que vinieron después dañaron viviendas, vehículos, calles y locales comerciales. También provocaron inundaciones, cortes de luz y alteraciones en el transporte público.

La Asociación de Aseguradores de Chile estima las pérdidas conjuntas en unos US$200 millones. Antes, la consultora Inciti había calculado de forma preliminar en US$172,8 millones los daños a construcciones solo en Las Condes. El gremio advirtió que la cifra podría subir a medida que los afectados presenten sus denuncias ante las compañías.

Para entender el deterioro, sirve mirar cómo cambiaron las proyecciones. El Fondo Monetario Internacional (FMI) rebajó su estimación para Chile de 2,4% a 0,6%. El Banco Central, en su Informe de Política Monetaria (IPoM) de septiembre, la dejó en un rango de 0,25% a 0,75%. El Ministerio de Hacienda proyecta 0,7% y el Banco Mundial, 0,8%.

El mercado es todavía más pesimista. La Encuesta de Expectativas Económicas del Banco Central, que consulta a economistas y analistas, ubicó el crecimiento esperado en apenas 0,2%.

El dato que encendió las alarmas fue el Imacec de agosto, el indicador mensual que funciona como un termómetro anticipado del PIB (Producto Interno Bruto, el valor de todo lo que produce el país). Cayó 1% interanual, arrastrado por un desplome de 17,4% de la minería. Tras esa cifra, Scotiabank consideró "altamente probable" que el PIB termine el año en negativo, entre -0,5% y 0%. Goldman Sachs bajó su estimación de 0,6% a 0,3%.

O sea, la economía ya venía debilitada antes de las tormentas, con una demanda interna débil y problemas en el empleo. El clima llega a agravar un cuadro que existía.

Las alertas sobre El Niño, el calentamiento anómalo del océano Pacífico que altera las lluvias en Sudamérica, crecieron durante el año. En junio, el Banco Central estimaba en torno a 30% la probabilidad de un episodio extremo hacia fines de año. En septiembre, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), citando a la agencia climática estadounidense NOAA, elevó a 75% la probabilidad de un "Súper El Niño" entre octubre y diciembre.

¿Qué sectores sufren? Un fenómeno así puede alterar la producción agrícola, pesquera e industrial, interrumpir faenas y afectar las exportaciones. Además, obliga a las empresas a gastar en reparaciones en lugar de invertir en crecer. Es como una familia que tenía ahorros para ampliar la casa y termina usándolos para arreglar el techo.

Según la Cepal, basada en análisis del Banco Central, un El Niño extremo podría restar alrededor de 0,5 puntos porcentuales al crecimiento chileno. Con proyecciones que ya rondan el 0,5%, ese recorte basta para dejar el PIB cerca de cero o bajo él.

Chile no sería el más golpeado de la región. Las estimaciones citadas por la Cepal apuntan a un recorte de 4,4 puntos para Ecuador, 4,1 para Perú y 0,9 para Colombia. Para América Latina y el Caribe, el organismo proyecta una pérdida acumulada equivalente al 2% del PIB en tres años, concentrada sobre todo en el primero.

La duda que queda abierta es cuánto más se resentirá la actividad en lo que resta del año y qué efecto arrastrará hacia 2027. La ventana de mayor riesgo climático, según la Cepal, se extiende hasta diciembre.

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