Varias empresas tecnológicas están apostando a dispositivos que buscan relegar al smartphone, desde pines con inteligencia artificial, hasta lentes de realidad aumentada y wearables conversacionales. La escena pública que resumió este cambio fue una reunión en la que Laurene Powell Jobs preguntó a Sam Altman y a Jony Ive por sus proyectos. Sam Altman es el director ejecutivo de OpenAI, la firma de IA (inteligencia artificial), y Jony Ive es el diseñador que fue figura central en Apple. Altman dijo que su dispositivo se sentirá distinto al iPhone, y OpenAI adelantó que irá “en camino” de mostrar algo en la segunda mitad del año. Eso es un anuncio, no una disponibilidad inmediata para consumidores.
El impulso por buscar “lo que viene después del teléfono” no ocurre en el vacío. El mercado móvil muestra señales de enfriamiento: según The Economist y la consultora Counterpoint Research, los envíos globales de smartphones podrían caer alrededor de 6% este año. Esa cifra explica por qué empresas que antes competían sólo entre fabricantes de teléfonos ahora exploran puntos de contacto distintos al rectángulo brillante que llevamos en el bolsillo.
Qué está sobre la mesa y qué significa cada cosa Pin con IA: Apple estaría desarrollando un broche inteligente, un dispositivo pequeño que puedes llevar puesto y que actúa como interfaz con IA. Un pin no es aún un producto disponible, es un proyecto en desarrollo. Dispositivo de OpenAI: la empresa dice que trabaja en un aparato propio. Es un anuncio preliminar, sin fecha de venta confirmada. La expectativa es que sea más conversacional y menos centrado en pantalla. Lentes de realidad aumentada, RA: Meta acelera lentes que superponen información digital en tu campo visual. RA significa realidad aumentada, que añade capas digitales sobre lo que ves, a diferencia de la realidad virtual que te sumerge en un mundo nuevo. Alexa expandida: Amazon planea llevar Alexa, su asistente por voz, a parlantes, audífonos y gafas como una capa de IA que no necesita pantalla.
Si tienes un smartphone hoy, este cambio puede parecer más una evolución que una sustitución inmediata. Las alternativas probablemente se adopten por etapas: primero en nichos que valoran manos libres o privacidad, luego en usos cotidianos. Para Chile esto implica varias cosas concretas. Redes y operadores: empresas como Entel, Movistar y WOM deberán asegurar capacidad, sobre todo en 5G, para soportar dispositivos que dependen de conexión continua. La cobertura 5G todavía no es uniforme en todo el país, por lo que la experiencia podrá variar mucho entre Santiago y regiones. Ecosistema y desarrolladores: los dispositivos sin pantalla necesitan aplicaciones y servicios adaptados. Los desarrolladores locales y las tiendas de apps tendrán que crear experiencias auditivas y contextuales, no solo interfaces táctiles. Privacidad y regulación: dispositivos que escuchan, ven o recogen datos en todo momento plantean retos de protección de datos. En Chile, la autoridad de telecomunicaciones Subsecretaría de Telecomunicaciones, Subtel, y los órganos que regulan privacidad deberán evaluar cómo aplicar normas existentes a estas nuevas tecnologías. Eso puede retrasar despliegues o exigir cambios técnicos para cumplir requisitos locales. Precio y accesibilidad: al principio, estas tecnologías suelen ser caras y se venden como complementos premium. Para masificarse necesitarán bajar precio, mejorar batería y demostrar ventajas claras frente al teléfono que ya tienes.
Perspectiva realista La sustitución total del smartphone no es inminente. Históricamente, los grandes cambios de plataforma tardan años en masificarse porque dependen de redes, ecosistemas de apps y hábitos de uso. Es probable que convivamos con una variedad de dispositivos: pines y wearables para tareas rápidas y manos libres, lentes RA para ciertos trabajos y ocio, y el smartphone como hub de seguridad, pagos y control. Lo que sí es distinto ahora es que varias empresas grandes apuestan al mismo tiempo, lo que acelera innovación y obliga a operadores y reguladores chilenos a ponerse al día.
Qué mirar este año La presentación de OpenAI en la segunda mitad del año, que podría revelar características clave aunque no la venta masiva. Avances y prototipos de Apple sobre su pin, si aparecen indicios de precio o fechas. Desarrollo de gafas RA de Meta y cómo Google o fabricantes tradicionales responden. Cómo adaptan los operadores chilenos su red 5G y qué condiciones pondrán a fabricantes para operar en el país.
En resumen, no hay un ganador claro por ahora. Lo más probable es una transición gradual, donde el smartphone pierda centralidad en algunas actividades, pero siga siendo el dispositivo clave durante varios años más.
