En las últimas horas una serie de imágenes difundidas por medios y programas de farándula puso a Francisca "Pancha" Merino, actriz y animadora chilena, en el centro de una nueva polémica. Las fotografías, que muestran el estado interior de un departamento en la comuna de Lo Barnechea en Santiago, fueron primero publicadas por el podcast Modo Cahuín y luego comentadas en el programa Qué te lo digo.

Los registros, según el relato de quienes los difundieron, exhiben cocina y baños con suciedad acumulada, restos en el balcón y manchas de grasa, además de desechos sin retirar. Los panelistas del programa afirmaron también que existía una deuda por gastos comunes y que había antecedentes de una supuesta orden de desalojo motivada por reiterados ruidos y gritos, denuncias que, según las emisiones, llegaron desde vecinos del edificio.

En el espacio televisivo, Daniella Campos, periodista y conductora chilena, detalló el supuesto costo del arriendo: 3,5 millones de pesos mensuales, y explicó la distribución del pago entre los involucrados. Sergio Rojas, periodista chileno participante del programa, lanzó calificativos duros sobre el aspecto de la vivienda y la conducta de sus ocupantes, en términos que varios comentaristas han señalado como abiertamente descalificatorios y dirigidos a la figura pública de Merino. En pantalla dijo: "Una casa asquerosa, inmunda, desaseada, piñiñenta, que ni siquiera un okupa se atrevería a tanto".

Ante la difusión de las imágenes, Pancha Merino entregó a BioBioChile su versión y responsabilizó a su expareja, el empresario italiano Andrea Marocchino, por lo ocurrido. Según Merino, ella se cambió de la vivienda un viernes y su expareja lo hizo el lunes siguiente, y existía un acuerdo para que él pagara a la conserje para limpiar, dado que él mantenía más de la mitad de los muebles. "El tema es que yo me cambié un viernes y mi expareja se cambiaba el lunes. Por lo tanto, quedamos en que él le pagaba a la conserje para que limpiara", dijo la actriz a ese medio.

No hay en los programas citados un descargo público de Andrea Marocchino en los mismos términos, ni se ha presentado ante esos espacios una versión del propietario o de la administración del edificio que confirme formalmente la existencia de una orden de desalojo. Las fuentes primarias aquí son las emisiones y la conversación publicada por BioBioChile.

Más allá de la anécdota, la polémica instala varias cuestiones de fondo. Lo Barnechea es una comuna acomodada de Santiago, y el caso tensiona expectativas sobre la responsabilidad de figuras públicas que arriendan viviendas de alto estándar. También pone en primer plano cómo se juzga públicamente a mujeres famosas: los insultos centrados en la limpieza y la apariencia reaparecen con fuerza, y suman una dimensión de género al debate sobre el cuidado de espacios comunes y la convivencia urbana.

Quedará por ver si las partes formalizan denuncias, si la administración del edificio aporta registros que acrediten daños o si se produce algún procedimiento judicial o administrativo. Mientras tanto, la atención mediática sobre la actriz pone en evidencia la velocidad con que imágenes privadas se convierten en discusión pública y el costo reputacional que eso conlleva para quienes ocupan un lugar visible en la escena cultural chilena.