Claudia García recuerda la escena con precisión: volvía de su trabajo cuando vio a dos jóvenes haitianos en la ciclovía, uno en bicicleta y otro caminando a su lado, esforzándose por seguirle el ritmo. Quiso ayudar, pero no pudo detenerse. Esa imagen fue la chispa.
En marzo de 2017 creó un grupo en Facebook con amigos, con la meta de reunir cuatro o cinco bicicletas para donar. Lo que comenzó como un acto espontáneo se fue extendiendo. Medios locales difundieron la idea, y Mejor Pedaleando pasó de ser un grupo pequeño a un centro de acopio conocido en redes.
La dinámica actual, según relata Claudia, es simple y ordenada. Las personas interesadas contactan a la iniciativa por Facebook o Instagram y les piden escribir a su correo electrónico, para llevar listas de espera. Cada solicitud se evalúa, con el objetivo de verificar que quien la reciba la necesite para desplazarse entre trabajo, estudio o tareas cotidianas.
Mejor Pedaleando no solo dona bicicletas urbanas. Claudia y sus voluntarios coordinan también entregas para zonas rurales, y reciben donaciones que luego reparan y ajustan antes de entregarlas. La iniciativa ha ayudado, según sus propias estimaciones, a cientos de personas migrantes que enfrentan largos trayectos a pie.
El proyecto se inscribe en una realidad social más amplia: muchas familias migrantes en Chile encuentran en la movilidad una barrera para el empleo, el estudio y la integración. Mejor Pedaleando actúa como una respuesta ciudadana, basada en la reutilización y el apoyo directo entre vecinos, más que en un programa institucional.
Cómo replicarlo en otras ciudades, según la experiencia de Claudia: partir por un centro de acopio claro, documentar las solicitudes para priorizar casos, coordinar talleres o voluntarios que reparen las bicicletas y usar redes sociales para difusión y transparencia. La visibilidad mediática puede acelerar el crecimiento, pero la logística y el orden mantienen la iniciativa sostenible.
Estado actual: Mejor Pedaleando funciona desde 2017 y continúa recibiendo donaciones y solicitudes. Quienes necesiten una bicicleta o quieran donar pueden contactarlos por sus redes sociales o escribir al correo que la organización indica públicamente en sus plataformas.
