Durante la noche del lunes 9 de marzo, en el estudio del programa Las caras de la moneda de Canal 13, la ministra vocera Camila Vallejo asistió como invitada junto al presidente Gabriel Boric y parte de su círculo más cercano. La conversación dirigida por el conductor Mario Kreutzberger, conocido popularmente como Don Francisco, repasó cuatro años de gobierno y también momentos más personales.

Camila Vallejo, ministra Secretaria General de Gobierno y cercana colaboradora del Presidente, relató que su relación con Boric data de la época universitaria, cuando ambos fueron dirigentes en la Universidad de Chile, y dijo que con el tiempo esa relación pasó de tensiones a una amistad de compañerismo. En la charla incluso bromeó sobre formar una banda junto a Giorgio Jackson, diputado y exdirigente estudiantil, y el propio Presidente, aunque discrepó con Boric sobre el estilo musical.

Fue en ese clima distendido cuando Don Francisco lanzó una pregunta punzante: si, cuando las cosas se complican, Vallejo envía a otros a hablar en nombre del gobierno. Ante la intervención del animador, la ministra respondió sorprendida con "¡Uy, qué feo! ¿Quién dice eso?". El Presidente Gabriel Boric, presente en el set, tomó la palabra para contradecir la afirmación con un rotundo "yo voy a ser vocero, eso es falso".

La propia vocera no dejó pasar la acusación y defendió su trayectoria. Camila Vallejo afirmó: "Voy a contestar. Es falso. Podemos preguntarle a los ministros presentes. Me ha tocado harto poner el pecho a las balas, harto, harto, harto... pero de eso se trata ser vocera". Con esa frase recuperó su experiencia previa como dirigente estudiantil y vocera de la Confech, la Confederación de Estudiantes de Chile, y como portavoz de su bancada en distintas etapas políticas.

El intercambio puso en escena la tensión permanente entre la estrategia comunicacional del gobierno y la percepción pública sobre quién se pone al frente en los momentos difíciles. Para Vallejo, la vocería implica asumir responsabilidades ante la prensa y ante la ciudadanía; para interlocutores críticos, en cambio, persiste la idea de que la comunicación a veces se delega.

El episodio en Canal 13 deja varias lecturas para el cierre del mandato presidencial: por un lado, la ministra quiso reafirmar que su rol es enfrentar la crisis y asumir el desgaste; por otro, la réplica pública del Presidente expone la sensibilidad del Ejecutivo sobre su imagen y su equipo de comunicación. Queda por ver si este tipo de cruces se multiplican en la recta final del gobierno o si la vocería seguirá siendo, como dijo Vallejo, una tarea de defensa pública y articulación interna.