En Chile la práctica conocida como hare krishna está reconocida legalmente como religión, aunque muchos de sus seguidores prefieren llamarla ciencia o filosofía, porque se centra en el estudio y la aplicación de principios espirituales más que en una institución rígida. La imagen pública, sin embargo, suele reducirlos a túnicas de colores, cabezas rapadas y canto en la calle; en realidad, hay devotos que viven y trabajan «como tú y yo», y otros que mantienen la apariencia tradicional.
La Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna, conocida por su sigla en inglés ISKCON, mantiene un templo en José Miguel Carrera 330, en Santiago. Allí conversamos con Jagad Guru Das, facilitador del Departamento de Educación de ISKCON Chile, y con Piero Saavedra, quien practica y vive en el templo desde hace más de un año. Jagad Guru Das subraya el énfasis en la enseñanza: «El maestro de Prabhupada le dijo: usted que habla inglés debería llevar este mensaje a Occidente», frase que recuerda el origen del movimiento moderno fuera de la India.
El hare krishna toma raíces de la tradición gaudiya vaisnava, una rama del hinduismo fundada por el sabio bengalí Chaitanya, que pone la devoción, o bhakti, en el centro de la vida espiritual. Su expansión a Occidente se atribuye a A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada, el monje vaisnava que en 1965, a los 69 años, viajó a Estados Unidos para difundir esas enseñanzas. ISKCON se consolidó así como un movimiento global que combina ritual, canto de mantras y prácticas comunitarias, y también trabajo social y difusión pública, incluida la cocina vegetariana que muchos chilenos han conocido en ferias y calles.
No hay cifras precisas sobre la cantidad de devotos en Chile. Según la información disponible, el maestro con más seguidores tendría cerca de 2.000 adherentes, y este año se está realizando una especie de censo para intentar determinar con más certeza el número de practicantes en el país. A nivel mundial se estima que habría alrededor de 1 millón de simpatizantes, aunque esas cifras varían según la fuente.
Es importante desmontar mitos: no todos los seguidores visten como los estereotipos, ni todos viven en templos. La comunidad enfatiza la educación, el canto de mantras y prácticas de bhakti, pero también cuida actividades cotidianas como el trabajo y la familia. Para el observador chileno, el fenómeno interpela a la convivencia religiosa en el espacio público, al pluralismo espiritual y a las formas en que tradiciones originarias de la India se adaptan en Latinoamérica.
Glosario breve
ISKCON, Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna, organización que coordina templos y actividades del movimiento. Swami: maestro espiritual. Radha y Krishna: deidades supremas que encarnan las naturalezas femenina y masculina de la divinidad. Mantra: canto o frase considerada con poder espiritual al recitarla. Vaisnava: devoto de Vishnu o Krishna. Guru: guía o maestro que transmite enseñanzas. Dharma: deber o conducta piadosa correcta. Bhakti: devoción amorosa hacia la divinidad.
Quedan preguntas abiertas. El censo anunciado podría ofrecer datos para entender mejor la distribución y las prácticas locales. Mientras tanto, la presencia de ISKCON en Santiago sigue siendo, para muchos, una mezcla de exotismo visual y de propuestas espirituales que invitan a repensar cómo se vive la fe en la ciudad.
