La Superintendencia de Salud informó que el Indicador de Costos de la Salud, conocido por sus siglas ICSA, correspondiente al año 2025 será usado como techo máximo en el proceso de Adecuación de Precio Base, APB, para 2026, y que cada aumento deberá ser verificado por la autoridad antes de tener validez. La institución precisó que el porcentaje definitivo que cada isapre podrá aplicar se determinará tras la verificación de costos que realiza la Superintendencia.
Según la Superintendencia de Salud, el ICSA mide la variación real de los gastos de las isapres en prestaciones médicas y en subsidios por incapacidad laboral. Su cálculo compara los costos entre enero-diciembre de 2025 y el mismo período de 2024, y sigue una metodología auditada por el Instituto Nacional de Estadísticas, INE. La entidad remarca que el indicador no es, en sí, el aumento que pagarán las personas afiliadas, sino el límite que ninguna isapre puede exceder.
El superintendente de Salud, Víctor Torres, explicó que el mecanismo incorpora un doble control. "El ICSA establece un límite claro que ninguna isapre puede superar. Sin embargo, además verificamos que el alza informada por cada institución esté respaldada en costos reales y auditables. Solo podrá cobrar lo que acredite", dijo Torres, según el comunicado de la Superintendencia. En la práctica, si la verificación demuestra un incremento menor al solicitado por la isapre, solo se autorizará la alza acreditada. Y si lo verificado supera el tope del ICSA, la subida quedará limitada al mismo tope.
Con este marco, la Superintendencia busca evitar que las instituciones traspasen íntegramente sus costos a las personas afiliadas y garantizar transparencia en el proceso. El organismo confirmó que una vez que cada isapre informe el porcentaje que pretende aplicar, comunicará los resultados de la verificación y el alza definitiva autorizada para cada institución.
La autoridad señaló que el eventual ajuste en el precio base de los planes se reflejará en la cotización de junio de 2026. En síntesis, las isapres deberán presentar respaldo documental y quedar sujetas tanto al tope fijado por el ICSA como a la auditoría de la Superintendencia, pasos que definirán finalmente cuánto subirán las cotizaciones.
Fuentes: Superintendencia de Salud; metodología auditada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
