En el Palacio de La Moneda, la ministra de Minería, Aurora Williams, presentó la comitiva que en marzo representará a Chile en la convención Prospectors & Developers Association of Canada, conocida como PDAC, la mayor feria minera del mundo. La iniciativa reúne a representantes del Estado, empresas productoras y exploradoras, proveedores y gremios en una estructura articulada público-privada.
La delegación se organiza mediante una alianza entre servicios estatales y el sector privado, y suma además una misión empresarial encabezada por la Cámara Chileno Canadiense de Comercio, Andes METS y Endeavor, que llevará a la convención a 18 empresas. Según la ministra, el objetivo principal es atraer inversión y abrir oportunidades de negocio para proveedores chilenos.
El Gobierno puso énfasis en la coordinación: se creó una secretaría técnica para articular la participación y facilitar el uso del stand de Chile en la feria, y organismos como InvestChile y ProChile tendrán un rol activo. InvestChile llevará un catastro con más de 40 potenciales proyectos de exploración y ProChile llevará más de 12 proveedores para reuniones y networking.
Aurora Williams, ministra de Minería, destacó la alianza amplia y aseguró que la presencia busca «presentarnos como una industria minera robusta en esta feria» y posicionar a Chile tanto para inversión como para la internacionalización de proveedores. Karolina Guay, embajadora de Canadá en Chile, celebró la delegación y dijo que refleja «la solidez, la diversidad y la proyección internacional del ecosistema minero chileno».
Históricamente, Chile se ha apoyado en muestras como el PDAC para listar proyectos y atraer capital a su sector minero, dado que es uno de los principales productores de cobre del mundo. En ese marco, la participación masiva pretende mostrar continuidad en la política de promoción exterior del sector, después de años en que la inversión en minería ha sido un eje central del crecimiento exportador.
Quienes ganan con esta estrategia son las grandes y medianas empresas mineras, las firmas proveedoras que buscan internacionalizarse, y las agencias públicas encargadas de promoción económica. El potencial beneficio para comunidades locales sería la creación de empleos y encadenamientos productivos. Sin embargo, pierden quienes exigen mayor control ambiental y participación ciudadana si la agenda se concentra exclusivamente en atraer capital sin responder a demandas sociales; ese es el contraste que abre el debate público.
Para el ciudadano común, la visita puede traducirse en proyectos que generen empleos regionales y en oportunidades para proveedores locales. Pero también renueva la discusión sobre cómo se regulan las faenas, qué estándares se aplican y cómo se reparte la renta minera. La ministra subrayó que la minería debe ser «un socio responsable y confiable», concepto que deberá traducirse en acuerdos concretos en los próximos meses.
La comitiva partirá en marzo rumbo a Toronto, Canadá, donde se desarrollará el PDAC 2026. El éxito de la misión medirá no solo las reuniones y memorandos que se firmen, sino la capacidad del Gobierno y del sector privado para convertir contactos en inversiones reales, con estándares ambientales y beneficios tangibles para las regiones mineras.
