Grandes compañías de transporte marítimo anunciaron este domingo que están desviando rutas comerciales alrededor del sur de África, como respuesta al cierre del Estrecho de Ormuz y a la escalada de ataques en el Medio Oriente entre Estados Unidos, Israel e Irán. Maersk, Hapag-Lloyd y CMA CGM optaron por evitar el Canal de Suez y el estrecho de Bab el-Mandeb, y trasladaron sus travesías hacia el Cabo de Buena Esperanza, en la costa de Sudáfrica.
El grupo danés Maersk dijo en un comunicado que, "debido al deterioro de la situación de seguridad en la región de Medio Oriente tras la escalada del conflicto militar, hemos decidido suspender por el momento las futuras travesías por el Canal de Suez a través del Estrecho de Mandeb". La empresa había anunciado recientemente un retorno gradual a la ruta de Suez tras dos años de interrupciones por los ataques en el mar Rojo atribuidos a los rebeldes hutíes de Yemen.
La alemana Hapag-Lloyd informó que desviará su servicio IMX, que conecta India y Medio Oriente con el Mediterráneo, por el sur de África, y que priorizará volver a la ruta trans-Suez cuando la seguridad lo permita. Por su parte, la francesa CMA CGM comunicó la aplicación de un recargo por conflicto de emergencia para mercancías con origen o destino en una lista de países de la región, además del puerto egipcio de Ain Sokhna en el mar Rojo.
El Estrecho de Ormuz es la salida del golfo Pérsico hacia el océano Índico y concentra una amplia parte del tráfico petrolero mundial, mientras que el Canal de Suez y el estrecho de Bab el-Mandeb son arterias clave entre Asia y Europa. Evitarlos obliga a las naves a rodear el continente africano por el Cabo de Buena Esperanza, lo que añade cientos o miles de kilómetros de navegación, más días de viaje y costos de combustible y flete superiores.
Para Chile, una economía dependiente del transporte marítimo para sus exportaciones e importaciones, la decisión de las navieras puede traducirse en demoras logísticas y presiones al alza en los fletes. Exportadores de materias primas como cobre y de productos perecibles, así como importadores industriales, tendrán que seguir la evolución de las rutas y las tarifas en las próximas semanas.
Las compañías han subrayado que la medida es temporal, y que volverán a priorizar la ruta por Suez "una vez que la situación se estabilice y las condiciones de seguridad lo permitan de nuevo". La incertidumbre, sin embargo, mantiene en vilo a armadores, operadores portuarios y cadenas de suministro globales, que vigilarán cualquier nueva escalada y las respuestas diplomáticas y navales en la región.

