Una propuesta de ley en el estado australiano de Queensland busca restringir el uso de bicicletas eléctricas y patinetes eléctricos, y podría frenar la entrega de comida a domicilio así como poner en riesgo los esquemas de movilidad compartida. La iniciativa propone una serie de medidas que han generado alarma entre empresarios y usuarios de la circulación urbana, al considerar reglas que impactan a servicios como Uber Eats y DoorDash. En ese contexto, las empresas advierten efectos directos sobre la disponibilidad y la experiencia del usuario, así como sobre la economía de los repartidores.
La legislación propone fijar una edad mínima de 16 años para usar estas bicicletas y patinetes, exigir una licencia de conducir y limitar la velocidad en la mayoría de carriles para bicicletas a 10 km/h. Estas cláusulas han provocado una intensa oposición de comunidades ciclistas, personas con discapacidad y grupos de seguridad vial, con más de 2.000 presentaciones ante una comisión parlamentaria.
Entre los players del sector privado, DoorDash sostuvo que la exigencia de licencia crearía una barrera desproporcionada para trabajar en reparto y podría disuadir a participantes, sin aportar un beneficio de seguridad equiparable. En su presentación, Uber Eats afirmó que emplea a más de 30.000 repartidores en Queensland y que la mayoría de ellos acceden a la plataforma con pasaporte internacional, por lo que probablemente no poseen licencia de conducir. Según la empresa, el impacto en la comunidad de reparto sería enorme, con retrasos, menor fiabilidad y una experiencia de cliente peor, lo que podría traducirse en menor satisfacción de restaurantes y usuarios.
Por su parte, Lime y Neuron alertaron que, de aprobarse la ley sin modificaciones, la norma podría dejar de ser asegurada para los esquemas de movilidad compartida y terminar en la desaparición de servicios en todas las ciudades de Queensland. Los operadores sostienen que la cláusula que exige que los usuarios de los esquemas compartidos cuenten con licencia generaría una barrera de acceso y vulneraría la base económica de estos modelos.
El ministro de Transporte del estado, Brent Mickelberg, defendió la propuesta y sostuvo que la comisión de ebikes escuchó una preocupación considerable sobre la seguridad de los peatones en las veredas. Aseguró que se analizará el informe del comité al respecto y que se avanzará con el marco legislativo acorde a ese análisis. El debate refleja el choque entre seguridad vial y flexibilidad laboral en la economía de plataformas, con posibles efectos profundos para repartidores, comercios y consumidores en Queensland.