En el Centro Deportivo de Hockey Césped Claudia Schüler, en Santiago, la selección chilena femenina de hockey césped cerró este domingo una semana clave y se consagró en las FIH Qualifiers, organizados por la FIH (Federación Internacional de Hockey). El título selló además la clasificación al Mundial de Países Bajos y Bélgica 2026.

El partido final fue de mucha tensión y Chile supo administrar la ventaja. Cuando el reloj marcaba 6:01, Antonia Irazoqui, jugadora chilena, quedó sola frente a la arquera rival, la eludió y remató con poco ángulo para abrir el marcador; ese tanto definió el duelo y el torneo. Más tarde, la arquera Natalia Salvador, guardameta chilena, respondió en los momentos de más peligro, incluyendo una atajada tras un remate que dio en el palo para Australia, y sostuvo el resultado hasta el pitazo final. El triunfo quedó registrado como 1-0.

El camino de Chile fue contundente y consistente. Las dirigidas por Cristóbal Rodríguez, entrenador de la selección chilena, llegaron a la final invictas tras cuatro partidos de fase de grupo: 6-0 a Suiza, 2-1 a Australia y 1-0 a Francia. En semifinales, Chile superó a Japón en la definición por shoot-outs, resultado que había asegurado la plaza mundialista. Australia, que ocupa el puesto 8 en el ranking femenino de la FIH frente al 14 de Chile, llegó a la final desde el segundo lugar del Grupo A y había eliminado a Irlanda en semis.

Tácticamente, el equipo chileno apostó a un inicio agresivo para ponerse en ventaja y luego retroceder con orden, cerrando los carriles interiores y obligando a Australia a buscar por las bandas y mediante córner corto. El local defendió con disciplina y salió rápido en contragolpes; la clave fue la lectura de juego de las mediocampistas y la eficacia en la presión tras pérdida. La solidez defensiva y las intervenciones de Salvador fueron determinantes para mantener el cero.

La celebración tuvo además un matiz personal: Josefa Salas, jugadora chilena, alcanzó las 100 presencias con la selección y fue ovacionada por su barra en las tribunas. Para Chile este título es confirmación de un crecimiento sostenido, confirmó su segunda participación en una Copa del Mundo tras 2022 y pone al equipo en la vitrina internacional antes del Mundial de Países Bajos y Bélgica 2026. El siguiente paso para el cuerpo técnico es consolidar la rotación y preparar la logística y la adaptación al ritmo europeo para competir en la cita mundialista.