Los gobernadores regionales rechazaron la partida que les asigna la Ley de Presupuesto 2027. Según BioBioChile, acusan que cada región recibiría recortes de entre 10% y 20%. Además, plantearon que el presidente José Antonio Kast no está comprometido con la descentralización.
La discusión ocurrió en la cuarta subcomisión mixta de presupuestos, integrada por diputados y senadores. Ahí, cada gobernador detalló cómo afectaría el ajuste a sus programas de seguridad, niñez y empleo. La fuente no entrega el desglose de cifras por región.
El balance general fue negativo. Por eso, la subcomisión postergó la votación. Con esa pausa, el Gobierno tendrá tiempo para negociar con la Asociación de Gobernadores Regionales de Chile.
El diputado Juan Marcelo Valenzuela, del Partido de la Gente (PDG), explicó la decisión. Advirtió que la partida todavía puede caer si el Ejecutivo no presenta una oferta que convenza a gobernadores y parlamentarios. "No queremos rechazar por rechazar", dijo, y agregó que sin respuestas concretas el rechazo sigue disponible.
Rodrigo Mundaca, gobernador de Valparaíso y vicepresidente de la asociación, fue más duro. Según él, el recorte puede producir efectos contrarios a los que busca el Ejecutivo. "Es una propuesta que no aborda los temas de seguridad, ni empleo, ni de crecimiento", sostuvo Mundaca, quien añadió que todos los gobernadores se oponen.
La nota de BioBioChile no incluye una respuesta oficial del Gobierno a estas críticas. Otra cobertura reciente indica que el Ejecutivo defendió un recorte de 4,8% a regiones y que la Dirección de Presupuestos (Dipres) prometió ajustes. Esa cifra difiere del rango que denuncian los gobernadores.
En paralelo, la primera subcomisión mixta revisó la partida 50, del Tesoro Público, de la que se desprenden las demás. No alcanzó a votarla por la extensión del documento. Uno de los temas fue la petición del Gobierno de elevar el límite de deuda de 17.400 a 25.000 millones de dólares.
El director de Presupuestos, José Pablo Gómez, defendió ese aumento. Advirtió que, sin él, Chile podría quedar sin recursos para cubrir sus compromisos y caer en default, es decir, en cesación de pagos. Según Gómez, un impago puede llevar a otros acreedores a exigir el pago anticipado de sus bonos.
La revisión de las partidas seguirá el 19 de octubre, cuando el Congreso retome su trabajo tras la semana distrital.