Según Emol, La Moneda mantiene a los delegados presidenciales en un "estado de evaluación" permanente. Desde el 30 de septiembre, el Gobierno aplica un criterio más estricto con su "segunda línea", la de las autoridades que no son ministros.
Ese día se informó la salida de dos seremis (secretarios regionales ministeriales) de la Región Metropolitana: Sebastián Norambuena, de Vivienda, y Kattia Durán, de Desarrollo Social. De acuerdo con el medio, el Ejecutivo precisó que las remociones responden a incumplimiento de objetivos, evaluaciones negativas o razones personales.
En los meses anteriores, en cambio, los cambios se explicaban como ajustes del período de instalación. La consigna en Palacio, según Emol, es tener "gente que sí hace la pega", aunque eso implique nuevos ajustes.
La relación con los delegados la conduce la Subsecretaría del Interior, que lidera Máximo Pavez. En específico, se ocupa la División de Gobierno Interior (DGI), encabezada por Vicente Núñez. El seguimiento revisa apariciones en prensa, pautas, cumplimiento de objetivos y asistencia.
El Presidente José Antonio Kast también sigue el desempeño de estas autoridades. El tema estuvo sobre la mesa este viernes, en su reunión con los secretarios generales de los partidos oficialistas en La Moneda. El Mandatario ha pedido en varias ocasiones a esos partidos reportes sobre el rendimiento de los delegados.
Los delegados son además quienes reciben al Presidente en sus visitas a regiones. Por eso, su trabajo queda expuesto en cada despliegue presidencial.
El caso más comentado es el de Víctor Pino, delegado presidencial regional de Coquimbo. A petición de su jefe de gabinete, se aplicó la Ficha Básica de Emergencia (FIBE), instrumento que registra a afectados por emergencias, en su propio domicilio. Tras el revuelo, Pino pidió anular esa aplicación.
Pino también recibió críticas por no asistir a la Mesa Regional de Desarrollo Rural y por una presunta falta de presencia en terreno. El 2 de julio, dirigentes regionales de Evópoli, la UDI, el Partido Cristiano, Demócratas y el Partido Republicano lo respaldaron en una declaración. Renovación Nacional (RN) no firmó.
En Valparaíso, el foco cayó sobre el delegado Manuel Millones. Su delegación modificó el registro de la Ley de Lobby para borrar su nombre y el de Víctor Quiroz de una reunión del 8 de junio. Quiroz es arquitecto, socio de Inmobiliaria Lote 21 SpA y hermano del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz.
Esa reunión trató el proyecto inmobiliario Alto Santorini, en Viña del Mar, que luego fue aprobado. La fuente no detalla si hubo explicaciones oficiales por el cambio en el registro.
La baja figuración también cuenta en la evaluación. En Los Lagos, el delegado Cristián Palma solo es conocido por el 26,5% de los consultados, según la encuesta Gente del Sur, aplicada entre el 1 y el 24 de agosto.
A nivel provincial, la delegada de Quillota, Pilar Cuevas, enfrenta acusaciones de maltrato laboral por parte de diversos funcionarios de su repartición. Hasta ahora, Emol no informa nuevas remociones de delegados, y el Gobierno no ha confirmado públicamente cambios en esos cargos.


