El diputado Javier Olivares respondió a la posibilidad de que Michelle Bachelet compita por tercera vez por La Moneda con un consejo: seguir los pasos de Evelyn Matthei y dedicarse a hacer "unas buenas cazuelas". Así lo relata, según La Tercera, una columna de opinión publicada por ese medio y escrita por una psicóloga. El texto no precisa la fecha ni el lugar de los dichos.
Bachelet, de 75 años, fue dos veces presidenta de Chile, ministra y alta funcionaria de Naciones Unidas. Hace poco dejó abierta la puerta a una nueva candidatura. Matthei, exalcaldesa de Providencia, tampoco descarta competir en la elección de 2029.
La réplica más dura llegó desde la vereda política contraria. Matthei, que enfrentó a Bachelet en la presidencial de 2013, contestó: "En Chile, el tiempo donde mandaban a las mujeres 'a la cocina' ya pasó".
La ministra de la Mujer, Judith Marín, también condenó los dichos. Olivares respondió que no le debe disculpas a nadie y que no caerá "en el juego de la victimización". Además, le recomendó preocuparse de Prodemu, la Fundación para la Promoción y Desarrollo de la Mujer, "antes de que cerremos su ministerio".
La columnista reconoce que criticar los gobiernos de Bachelet es legítimo y que a los expresidentes también se les sugiere jubilar. Sin embargo, plantea que nunca ha escuchado que a uno de ellos lo manden a la cocina. A su juicio, jubilar a un exmandatario lo saca de la política, mientras que mandar a una expresidenta a la cocina busca devolverla al lugar que, para quien lo dice, siempre fue suyo.
El texto explica el episodio con el efecto backlash, un concepto que la investigadora Laurie Rudman y sus colaboradores estudian desde fines de los noventa. Describe las sanciones que reciben las mujeres cuando ejercen poder o lo buscan. Según esas investigaciones, una trayectoria destacada no las protege y la sanción rara vez se formula de frente.
La autora también cita a Sigmund Freud para explicar el uso del humor. Según esa lectura, la talla permite decir en broma lo que no se diría en serio sin pagar un costo. Agrega los trabajos de Joseph Vandello y Jennifer Bosson, que describen la masculinidad como un estatus que obliga a reafirmarse una y otra vez.
Para la columnista, Bachelet y Matthei muestran dos caras del mismo problema. A la primera se le reprochó ser demasiado cercana y maternal. A la segunda, su carácter fuerte, que en un hombre se habría leído como firmeza.
El episodio se suma a una carrera presidencial adelantada. Ambas figuras aparecen como posibles cartas para 2029, mientras la aprobación del presidente José Antonio Kast cayó a 27% en el último sondeo de Agenda Criteria, realizado el 8 y 9 de octubre.




