El precio del carbonato de litio equivalente (LCE) registró un fuerte repunte entre fines de diciembre de 2025 y fines de febrero de 2026, un movimiento que expertos dicen podría multiplicar por tres los recursos que recibe la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) por los arrendamientos en el salar de Atacama.

Los números precisos muestran que el valor por tonelada pasó de US$16.986 al cierre de 2025 a US$25.080 al 27 de febrero, según la consultora GEM, que usa datos spot recopilados por la plataforma Trading Economics. Ese salto equivale a un aumento de 48%, o cerca de US$8.094 por tonelada en poco más de un mes.

El término carbonato de litio equivalente, LCE, se usa para estandarizar distintas presentaciones del litio y comparar volúmenes. Los precios spot son los valores de mercado al contado, es decir lo que paga quien compra hoy, no contratos a futuro. La consultora GEM y su CEO, Juan Ignacio Guzmán, atribuyen parte del alza a una contracción de la oferta y a presiones regulatorias en China. "No se veía este precio desde noviembre de 2023, cuando venía en clara decadencia desde el 2022. Aunque el mercado sí anticipaba que el 2026 tuviera precios más altos que el 2025, lo que no anticipábamos es que el incremento fuera tan sustantivo", dijo Guzmán.

A la menor oferta contribuyeron dos factores internacionales concretos. Zimbabue prohibió la exportación de litio salvo por compañías autorizadas, after generating 28.000 toneladas en 2025, lo que reduce material disponible en el mercado global. Además, la paralización de la mayor productora de baterías del mundo, la china Contemporary Amperex Technology Co. Limited (CATL), estrechó inventarios y presionó precios al alza.

Chile sigue siendo un actor central. El Servicio Geológico de Estados Unidos, U.S. Geological Survey (USGS), consignó que en 2025 Chile produjo 56.000 toneladas de litio metálico, equivalentes a unas 290.000 toneladas de LCE. Los ingresos que recibe Corfo provienen, en parte, de contratos de arrendamiento y concesiones en el salar de Atacama, donde operan empresas como Sociedad Química y Minera de Chile (SQM) y Albemarle, entre otras. Con precios más altos, la renta por tonelada explotada aumenta, y por eso los analistas hablan del escenario de una recaudación hasta tres veces mayor en condiciones similares.

Ese potencial incremento tiene impactos directos y debates asociados. Si se concreta, más recursos para Corfo podrían traducirse en mayor financiamiento para proyectos regionales, investigación y mitigación ambiental. Al mismo tiempo, el alza reaviva discusiones sobre la distribución de beneficios, el uso del agua en la zona y cómo se aplican los contratos vigentes. Las comunidades atacameñas y autoridades regionales suelen exigir que una mayor renta se traduzca en mejoras locales, pero la materialización de esos flujos depende de los términos contractuales y de decisiones del gobierno central.

Los expertos advierten que hay que ser prudente. El mercado del litio es volátil, sujeto a cambios en la política industrial china, variaciones en la demanda de vehículos eléctricos y ajustes en la oferta global. Por ahora, el aumento es real en el mercado spot, pero no garantiza que los precios se mantengan en ese nivel a mediano plazo. Las próximas revisiones de los informes de producción y las decisiones regulatorias en países productores serán claves para confirmar si esta subida es sostenida.

En los hechos, para el Gobierno y para las autoridades regionales en Atacama el desafío será convertir una mayor recaudación potencial en beneficios concretos para la población, sin relajar la vigilancia ambiental ni la fiscalización de los contratos existentes. A corto plazo, los actores del mercado y los hacedores de política estarán pendientes de nuevos datos de oferta, inventarios y de cualquier medida regulatoria en China que pueda revertir o acentuar el alza.